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10 motivos por los que se enciende el testigo de "fallo motor"

Por Ruta 401

Gestión de motor portada

Ante la gran evolución electrónica en el sector de la automoción, hoy en día, es posible que los vehículos detecten fallos en los diferentes sistemas gracias a la información que los sensores proporcionan a la ECU. Esta unidad comunica al usuario las inconformidades detectadas a través del cuadro de instrumentos, comúnmente, en forma de símbolos lumínicos.

De entre todas las posibles señales que el cuadro de instrumentos puede mostrar, el testigo de “fallo motor” es uno de los que más respeto y temores provoca a los usuarios. Sin embargo, las causas que pueden provocar el encendido de la luz de “avería motor”  son muy diversas y, afortunadamente, no todas implican una avería de alto grado que imposibilite seguir circulando, de forma limitada, hasta llegar con el vehículo al taller más cercano.

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En ocasiones, el encendido del testigo de “fallo motor” puede ser temporal. A veces basta con apagar el vehículo, extraer la llave y volver a arrancarlo. Esto sucede cuando el testigo se ha encendido por un fallo de conexión o mal contacto de algún componente por una vibración, por temperaturas extremas, etc.

Se debe tener en cuenta que, con la nueva normativa de la ITV de 2018, llevar activa la luz de “avería motor” o el fallo memorizado en la ECU implica no superar la inspección técnica.

Causas más comunes por las que se enciende el testigo de “fallo motor” 

Los factores que pueden ocasionar el encendido de la luz de “fallo motor” son muchos. A continuación, se exponen las 10 causas más comunes.

  • Avería interna del motor. Señales como que el vehículo presente un ruido interno procedente del motor, aumento del consumo de aceite y/o combustible, humo negro o azulado, pérdida de potencia, sobrecalentamiento, etc. se consideran posibles síntomas de una avería importante en el motor.
  • Avería del turbo. Aunque los motivos que pueden ocasionar una avería en el turbo son muchos, sin duda, algunas de las causas más comunes son: fallo en la válvula de descarga, holgura en el eje del turbo, falta de lubricación (aceite motor contaminado), etc. También puede ocasionar el encendido del testigo de “fallo motor” una avería en los componentes adyacentes del turbo, como puede ser la rotura del refrigerador del turbo (intercooler) o una fisura en las tuberías de refrigeración (manguitos).
  • Bomba de inyección o inyectores en mal estado. Los síntomas que pueden percibirse cuando estos componentes se encuentran en mal estado pueden ser: tironeo del vehículo, ruido del motor anómalo, arranque con dificultad, pérdida de potencia, presencia de humo azulado, etc.
  • Bujías de precalentamiento averiadas. En los motores diésel, si estos componentes no funcionan adecuadamente, el vehículo puede arrancar mal y mostrar el testigo de “fallo motor” en el cuadro. 
  • Sensor de árbol de levas y cigüeñal averiados. Si alguno de estos componentes no funciona correctamente, es posible que llegue a encenderse la luz de “avería motor”, evidenciándose además una pérdida de potencia en el vehículo.
  • Sensor de oxígeno (sonda lambda) defectuoso. Si esta pieza se encuentra averiada, el vehículo muestra en el cuadro de instrumentos el testigo de “fallo motor”. Esta situación provoca un ralentí inestable, pérdida de potencia y/o aumento del consumo de combustible.
  • Catalizador averiado. El catalizador es uno de los componentes encargados de reducir las emisiones del vehículo. Su avería puede provocar diversos síntomas, como por ejemplo: pérdida de potencia, ruidos anómalos, vibraciones, etc.
  • Bujías y cables defectuosos. El mal funcionamiento de estos componentes puede provocar dificultades en el arranque, pérdida de potencia, ralentí inestable, sonido anómalo del motor, etc., y hacer que se encienda el testigo de “fallo motor” en el cuadro.
  • Caudalímetro averiado. Cuando el caudalímetro no funciona correctamente, la lectura de la masa de aire no se realiza adecuadamente y puede encenderse en el cuadro de instrumentos la luz de “avería motor”, percibiéndose también una pérdida de potencia.
  • Válvula EGR defectuosa. Este componente es el encargado de controlar la recirculación de los gases de escape. Su avería puede mostrarse en el cuadro de instrumentos mediante el testigo de “fallo motor” y puede provocar un aumento de consumo y la pérdida de potencia.

Conclusión

Ante el encendido del testigo de “fallo motor”, es elemental determinar la importancia de la avería para saber si se puede seguir circulando, aunque de forma limitada, hasta llegar al taller más cercano. 

Algunos modelos de vehículos determinan la gravedad del fallo en función del color del testigo (amarillo para los leves y rojo para los graves). Si, por el contrario, el vehículo no discrimina los tipos de avería, debe atenderse a los síntomas del vehículo. La avería del motor puede considerarse grave si percibimos: pérdida de potencia, exceso de humo, ruido anómalo procedente del motor, sobrecalentamiento y/o un aumento del consumo de aceite y combustible.

Ante la duda, es preferible detener el vehículo, apagar el motor y trasladarlo en grúa al taller oficial de confianza, donde determinen el alcance de la avería mediante la máquina de diagnóstico.

Para evitar este tipo de sobresaltos, es fundamental cumplir con los mantenimientos recomendados por el fabricante y tomar medidas ante las señales anómalas que se puedan percibir en el funcionamiento del vehículo.

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Categorias: Reparación mecánica