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¿Cómo se limpian las bujías del coche?

Por Ruta 401

Cuando existe un problema en las bujías del coche, lo más habitual (y recomendable) es proceder a su sustitución, sobre todo para evitar males mayores en el motor. Sin embargo, no siempre es necesario realizar el cambio; en algunos casos puede bastar con limpiarlas correctamente. Veamos algunas recomendaciones a la hora de limpiar bujías.

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Las bujías: definición y tipos

Las bujías son un elemento clave en el sistema de arranque de un vehículo. Su función es producir el encendido de la mezcla de combustible y oxígeno dentro de cada cilindro mediante una chispa que puede ir de los 12.000 a los 40.000 voltios. Los fabricantes suelen establecer la sustitución de las bujías entre los 60.000-90.000 kilómetros, bastantes en comparación con los 10.000-15.000 que duraban las bujías de los coches más antiguos.

Existen dos tipos de bujías:

  • Bujías calientes: tienen la punta del aislador muy larga, por lo que el recorrido del calor es más lento y así se mantienen a temperatura más alta.
  • Bujías frías: la punta del aislador es más corta y, por tanto, el recorrido que realiza el aire caliente es más corto, por lo que el recorrido es también más rápido y las bujías se mantienen a temperatura más baja.

¿Qué ocurre si falla una bujía?

Cuando una bujía empieza a tener problemas podemos notar:

  • Aumento del consumo de combustible
  • Fallos de combustión
  • Errores de los sensores que controlan la inyección
  • Ralentí inestable
  • Pérdidas de potencia
  • Motor a tirones

No siempre que existan estos síntomas en el coche quiere decir que el problema sea de las bujías; sin embargo, es uno de los elementos que primero se deben revisar al tener algún problema parecido.

La manera más fiable de saber cuál es el estado de una bujía es accediendo directamente a ella y desmontándola. En función de cómo esté visualmente podemos hacernos una idea de lo que está pasando en el motor:

  • Estado normal: La bujía debe tener el pie del aislador de color blanco grisáceo o gris amarillento.     
  • Sucia: Sabemos que está sucia cuando está recubierta de depósitos de polvo de hollín de color negro mate.
  • Carbonizada: Cuando existe un problema con la proporción de la mezcla de combustible, en este caso más rica, la bujía tendrá carbón negro incrustado.
  • Engrasada: Si hay alguna fuga de aceite en alguna junta puede provocar que la bujía se encharque de aceite y no produzca la chispa suficiente.
  • Desgastada: El electrodo va desgastándose gradualmente hasta que ya no genera chispa.
  • Con depósitos de plomo: La bujía se vitrifica dejando restos de un color amarillento que puede llegar a tener una coloración verde.
  • Con ceniza: Presenta una capa gruesa de ceniza entre electrodos que normalmente provienen de los diferentes aditivos del aceite y del combustible.

Cómo limpiar las bujías del coche

En caso de que exista algún problema derivado de las bujías, lo más recomendable y efectivo es su sustitución. Los fabricantes no recomiendan realizar limpiezas sobre las bujías ya que son elementos de desgaste y que están sujetos a su sustitución por mantenimiento. También debemos tener en cuenta que muchos de los sistemas de inyección que están en el mercado, como puede ser el sistema de inyección directa, tienen un sistema de "autolimpieza" que genera una temperatura mínima de 450º en la cámara de combustión, lo cual permite que las partículas de carbonilla depositadas en la punta del aislador se quemen.

Pasamos a ver cómo sería el proceso de limpiado:

  • Desmontar el cable de bujía o la bobina de encendido con sumo cuidado.
  • Aflojar la bujía y limpiar todo el contorno de la misma con aire a presión.
  • Retirar la bujía y ponerla encima de un trapo. Marcar cada bujía para asignar a cada cilindro la suya.
  • Utilizar alcohol de 90º o un limpiador específico. También se puede utilizar limpiador de carburador. Secarla bien con aire a presión.
  • Limpiar bien la rosca con un cepillo metálico. La limpieza del hollin y carbonilla depositada en las roscas de las bujías se elimina con descarbonizantes o limpiadores de carburadores o inyectores. Una de las mejores opciones en este sentido es Loctite SF 7235, un limpiador y desengrasante de acción rápida y eficaz.
  • Comprobar la distancia del electrodo. Como referencia debe ser de unos 0,6 o 0,7 milímetros como mucho.
  • Una vez limpia y revisada procedemos a montarla. Hay que asegurarse de que está totalmente seca.
  • Colocar la bujía y apretarla según el par descrito por el fabricante.

Sabemos que es un proceso complejo y que está bastante resumido. En cualquier caso esperamos haberte ayudado.

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Categorias: Mecánica