5 motivos para usar un fijador de roscas en el taller

Por Ruta 401

En el día a día del taller se trabaja con numerosos tipos de tornillería, ya que es uno de los principales métodos empleados para la fijación de piezas del coche. Sea cual sea la tarea que vayas a realizar, lo que esperas de un tornillo es que ofrezca uniones eficaces y duraderas. Para ello, puedes emplear fijadores de roscas, como LOCTITE 243.

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¿Qué es LOCTITE 243?

LOCTITE 243 es un producto especialmente indicado para la fijación de roscas de cualquier tipo de metal: acero, aluminio o superficies galvanizadas. Se aplica sobre el propio tornillo, y ofrece una fijación más eficaz y unas uniones más duraderas.

Se trata de un fijador de resistencia media, que es especialmente efectivo para reparaciones en piezas del volante motor, diferencial, cigüeñal, bombas de agua o para la sujeción de tapas, por ejemplo del compartimento del aceite. Además, posee una amplia resistencia térmica; es efectivo desde los -55 °C hasta los 180 °C.

¿Por qué usar LOCTITE 243 en el taller?

  1. En ocasiones, los tornillos se pueden aflojar a causa de rozaduras, tensiones extremas o por haberlos apretado excesivamente. Una de las causas principales de una mala unión es el autoaflojamiento. Éste se produce debido al funcionamiento regular del motor y componentes mecánicos, que provocan que el tornillo vaya perdiendo sujeción. LOCTITE 243 rellena los huecos existentes en los surcos de las roscas, evita que el tornillo se mueva, y previene el autoaflojamiento.
  1. Otra de las causas más comunes de la mala calidad en la unión de piezas es la relajación. Suele ser provocada por una presión desmedida en el tornillo o por usar tornillos inadecuados. En muchas ocasiones, en caso de relajación, la única solución es la sustitución del tornillo, pero en otras ocasiones el desperfecto se puede arreglar con un fijador como LOCTITE 243..
  1. LOCTITE 243 también es una gran solución para esas tareas de fijación en las que no se pueda usar arandelas, pasadores u otros dispositivos de retención debido, por ejemplo, a la escasez de espacio o al propio diseño de las piezas. Téngase en cuenta que un fijador químico como este, además de bloquear la unión roscada, la sella con total eficacia, cosa que estos dispositivos mecánicos adicionales no pueden hacer.
  1. Se trata de un producto de aplicación sencilla. Para usarlo en orificios pasantes basta con aplicar unas gotas en el tornillo; en orificios ciegos se aplicarán las gotas en el tercio inferior de la rosca. En cualquier caso, se recomienda limpiar antes la rosca con LOCTITE SF 7063.
  1. Por último, se trata de un fijador que puede usarse en casi cualquier tipo de tornillería, desde roscas más pequeñas de M1 o M2 hasta otras muchos más grandes (M36). Además, LOCTITE 243 no solo garantiza una mejor fijación, evitando las fricciones y rozaduras, sino que también permite la extracción posterior del tornillo con la ayuda de herramientas manuales.

Mira el siguiente vídeo para ver LOCTITE 243 en acción:

LOCTITE 243 se trata de un producto que protege la tornillería: mejora las uniones, aumenta su fiabilidad y alarga la vida útil de las piezas. Una ayuda más que recomendable para cualquier taller.

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