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Usos y métodos de empleo de un sellador de fugas

Por Ruta 401

Un sellador de roscas es un producto que logra rellenar el espacio entre las piezas proporcionando un sellado eficaz e instantáneo. Por sus características, está diseñado para ser utilizado en aplicaciones tanto de alta como de baja presión.

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El sellador de fugas es un producto muy utilizado por los profesionales del taller, ya que ofrece multitud de ventajas en infinidad de reparaciones. Las más importantes son las siguientes:

  • Es un componente único, limpio y sencillo de aplicar.
  • Ni se contrae ni se deforma. 
  • No contamina el resto de componentes.
  • Es fácilmente almacenable en el taller.
  • El sellado que ofrece consigue resistir impactos y vibraciones.
  • Es capaz de proteger los componentes de la corrosión.
  • Si su aplicación es la idónea, con él se puede llegar a asegurar un 100 % de sellado.

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¿Para qué se utiliza el sellador de fugas?

Una aplicación muy extendida de este tipo de producto es el sellado de uniones roscadas. Con un sellador de fugas, además de evitar que se produzcan fugas, también se evita el aflojamiento de la unión roscada debido a la presión, a vibraciones o a movimientos, siempre y cuando el par aplicado a la pieza sea el idóneo.

A continuación, se exponen tres ejemplos de usos de un sellador de fugas en reparaciones habituales del taller automotriz:

  1. Reparación de una fuga en la tubería de aceite del cambio automático.

    La fuga de aceite por una unión roscada de la tubería del cambio automático es una avería frecuente ocasionada por varias posibles situaciones (el paso del tiempo, las variaciones severas de temperatura, un mal montaje, etc.). Para solucionar esta clase de averías, es posible utilizar un sellador de roscas como LOCTITE 567. Este producto fluido de color marrón-beige  proporciona un curado estable en el aluminio de la rosca asegurando la fijación y evitando así la fuga. Este tipo de producto consigue sellar de forma rápida uniones roscadas hasta ¾ de pulgada siempre y cuando su rango de temperatura de funcionamiento esté entre los -55 °C y los 150 °C. Una vez endurecido, este sellador de fugas es capaz de soportar hasta la presión límite nominal de la tubería. Además, si se trata de una pieza de metal inactivo o si se quiere acelerar la velocidad de curado, es posible aplicar un activador como LOCTITE SF 7649.

    La aplicación de LOCTITE 542 es sencilla, los pasos principales a seguir son los siguientes:

    • Limpiar en profundidad todas las superficies con un producto adecuado como LOCTITE SF 7063 y dejar secar.
    • Aplicar, si procede, el activador (LOCTITE SF 7649) y dejar secar. 
    • Aplicar un anillo del producto sellador de fugas sobre la rosca en el componente macho a partir del primer filete de rosca.
    • Realizar el montaje con el apriete recomendado por el fabricante.
    • Respetar el tiempo y las condiciones de curado.
  2. Reparación de una fuga en la tubería del líquido de frenos.

    Cuando se realiza un desmontaje de una tubería del líquido de frenos es difícil volver a conectarla con seguridad sin correr el riesgo de una fuga precoz en la unión roscada (entre otras causas, por ser el aluminio un material fácilmente deformable). Esta avería puede conllevar una pérdida de la eficacia de frenado, con su consecuente riesgo para la seguridad.

    Para solucionar este contratiempo de forma ágil y sencilla puede utilizarse un sellador de roscas como LOCTITE 577, que permite fijar y sellar tuberías y conexiones metálicas roscadas, entre ¾ y 3 pulgadas, y actúa como sellador de fugas. Este producto cura en ausencia de aire entre superficies metálicas ajustadas, evitando cualquier tipo de fuga producida por impactos o vibraciones. Además, es capaz de rellenar holguras de hasta 0,25 mm, posee una alta resistencia térmica (aguanta temperaturas entre -55 °C y 180 °C) y buena tolerancia a superficies aceitadas.

    El modo de empleo del sellador de fugas LOCTITE 577 resulta sencillo y es el siguiente:

    • Limpiar bien todas las superficies con un limpiador adecuado como LOCTITE SF 7063 y dejar secar.
    • Si el material es un metal inactivo, se puede aplicar un activador, que también se debe dejar secar. Por ejemplo, LOCTITE SF 7649
    • Aplicar el sellador de fugas a partir del primer filete de la rosca macho. En el caso de que se trate de una rosca muy grande, es aconsejable aplicar también el producto sobre la rosca hembra.
    • Realizar el montaje con el par de apriete recomendado por el fabricante del componente y dejar reposar durante el tiempo de curado necesario.
  3. Reparación de una fuga en el circuito del aire acondicionado.

    La pérdida de presión de gas en el circuito del aire acondicionado puede llevar al mal funcionamiento del sistema. En ocasiones, la operación de localizar una fuga de gas puede resultar tediosa. Para facilitar esta labor, es posible utilizar un producto como LOCTITE SF 7100, un aerosol incoloro que permite localizar el escape gracias al burbujeo del producto.

    Cuando la fuga se produce por una conexión de metal roscada, es posible sellarla totalmente y de inmediato (sin tiempo de curado) mediante la aplicación de un hilo sellador de fugas como LOCTITE 55.

    La aplicación de LOCTITE 55 también es muy sencilla:

    • Preparar la rosca a unir.
    • Consultar el envase del producto para saber el número de vueltas a realizar en función del tamaño de cada rosca.
    • Aplicar el sellador de fugas a partir del segundo hilo de rosca, siempre en la dirección de la espiral de la rosca.
    • Cortar el hilo y apretar con el par de apriete recomendado por el fabricante de la pieza.

Recomendación

Los fijadores de roscas permiten sellar fugas añadiendo un plus de seguridad gracias a la gran fiabilidad que aportan. Una variante - normalmente de mayor resistencia mecánica y menor viscosidad - a los selladores de tuberías roscadas metálicas para paso de fluidos son los fijadores de tornillería. Estos productos sirven como alternativa a la fijación mecánica en multitud de ocasiones, como por ejemplo en el caso de tuercas con arandelas de nylon, arandelas de lengüeta o tornillos con brida de cabeza dentada. También ofrecen una solución inmediata y evitan la sustitución de latiguillos de alta presión y otros componentes roscados.

Resulta muy habitual ver como multitud de montajes roscados se aflojan inesperadamente por diversos motivos (dilatación térmica, corrosión, tensión de material, etc) y, ante estas situaciones, marcas como LOCTITE ofrecen una amplia gama de productos selladores de fugas que simplifican y agilizan el trabajo del técnico del taller mecánico.

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Categorias: Sellado, Reparación mecánica