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Residuos en el taller: ¿sabes cómo gestionarlos?

Por Ruta 401

Uno de los puntos más  difíciles de gestionar, en cualquier taller, es la cantidad de residuos generados. En este artículo os explicaremos cómo  llevar a cabo una correcta gestión de los residuos que generamos cada día en el taller.

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Como seguramente sabréis, las administraciones, amparándose en las leyes preparadas para la regulación de residuos, están inspeccionando de manera muy estricta nuestros talleres. El motivo no es otro que trasladarnos un protocolo de actuaciones y obligaciones con respecto al almacenaje, etiquetado y destrucción de cada uno de los residuos generados, que no son pocos. Vamos a diferenciarlos en cuanto a peligrosidad y tratamiento.

En mecánica generamos una elevada cantidad de residuos, aunque muchos de nosotros no seamos conscientes de ello. Un simple papel de celulosa impregnado en aceite de motor o grasa ya es un residuo en sí mismo, que debe tener un tratamiento específico.

¿Qué tipos de residuos generamos en nuestro taller?

Los primeros y más dañinos son el aceite de motor, el ATF de las cajas de cambio, y los líquidos empleados en direcciones asistidas y frenos. Estos son residuos líquidos y por lo tanto su almacenaje debe hacerse en bidones estancos de plástico con tapa. Los bidones deben estar situados dentro del edificio o, si no fuera posible, deben permanecer en un sitio cerrado con techo que impida que la lluvia pueda entrar en contacto con el bidón. Éste, a su vez, debe estar separado del suelo y protegido para evitar un riesgo de vertido masivo.

Otro residuo muy habitual son los restos de neumáticos. Para su correcta gestión, se sigue un protocolo similar al del aceite: deben permanecer bajo techo para evitar que el agua de lluvia se quede almacenada en el interior del neumático y genere agua putrefacta y la llegada de mosquitos.

Por su parte las baterías, aunque ahora estén exentas de plomo, siguen siendo un residuo potencial a tratar; podemos encargarle a una empresa la gestión del reciclaje o acudir a un punto limpio. Y no podemos dejar de mencionar los propios filtros de los vehículos, que por el hecho de filtrar un residuo acaban siendo un residuo también.

Cuando realizamos labores de mantenimiento en un vehículo, muchas veces es inevitable derramar sobre el suelo alguno de los productos utilizados, y el material que por normativa debemos utilizar para absorber y limpiar se conoce como sepiolita. Si, por el contrario, el derrame se produce sobre el vehículo o sobre nosotros, emplearemos papel de celulosa. Así pues, hay que tener en cuenta los residuos indirectos impregnados en estos productos absorbentes, que llevan también su protocolo de almacenaje y tratamiento.

En la parte de carrocería y pintura nos vamos a encontrar los residuos más peligrosos por su impacto en caso de vertido y contacto con el medio ambiente, personas o animales.

  • Disolventes halogenados
  • Botes de spray vacíos
  • Filtros absorbentes de cabinas de pintura
  • Envases plásticos y metálicos
  • Polvo de lijado
  • Productos de limpieza de herramientas
  • Pistolas de pintura
  • Trapos de pulir
  • Celulosas impregnadas
  • Material absorbente en caso de derrame accidental

Protocolo y leyes

Cada residuo debe estar etiquetado correctamente con su etiqueta homologada específica, para que la empresa dedicada al tratamiento de cada uno de los residuos pueda hacer su almacenaje y destrucción sin equívocos.

Como obligación para el taller ante la administración, debe tener un contrato mínimo semestral de recogida y tratamiento de todos los residuos generados con una empresa autorizada para este fin.

Cada siete años hay que presentar a la administración un estudio del suelo, donde está ubicado el taller. Su objetivo es informar de qué puntos exactos dentro de las instalaciones del taller están habilitados para y el almacenaje de residuos.

Finalmente, para el caso de vertidos accidentales, la ley obliga a instalar en la salida sanitaria del edificio un separador de grasas. Se trata de un dispositivo para que, en caso de caer aceite al desagüe, éste no llegue a la red general.

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Categorias: Seguridad