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Trucos para obtener el mejor acabado de laca o barniz en vehículos

Por Ruta 401

Laca o barniz son formas distintas de llamar a un mismo producto. La aplicación de este revestimiento pone punto y final al proceso de pintado de un vehículo, tanto cuando se pinta en fábrica como cuando se efectúa una reparación en el taller.

La laca o barniz es un tipo de pintura de acabado que tiene como objetivo principal mejorar la apariencia de la carrocería y potenciar la vistosidad de su color y de los efectos que este presenta (metalizados, perlados, luminosidad, etc.). 

F1 reflejo sobre barniz

Además, el barniz cumple otras funciones muy importantes, como por ejemplo:

  • Sella la superficie a fin de proteger la capa de esmalte de color que se ha aplicado previamente, ya que esa pintura no tiene resistencia a los agentes climatológicos.
  • Constituye una capa de pintura más que contribuye a proteger el metal con el que se fabrica la carrocería.
  • Es la capa de pintura que se encarga de sufrir las agresiones externas propias de la circulación del vehículo (golpes, roces, lluvia, etc.).

Aspectos a tener en cuenta antes de aplicar la laca o barniz

Antes de aplicar cualquier laca o barniz, es necesario conocer sus características para efectuar una preparación de fondos específica y una mezcla que garantice la obtención del mejor acabado posible.

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Se deben tener en cuenta las siguientes variables:

  • Su sistema de secado. Los barnices empleados hoy en día en el taller son de secado físico por reacción de la pintura con la atmósfera (son barnices de un componente o de 1K, generalmente en formato aerosol) o de secado químico al añadir a la laca un catalizador específico (estas son lacas de dos componentes o de 2K en formato bote, lata o spray). Los formatos monocomponentes están diseñados para realizar pequeños retoques, por lo que no suelen aportar una capa gruesa y requieren un lijado muy fino. En cambio, los barnices de 2K ofrecen una capa de pintura de mayor grosor que permite un lijado menos fino.
  • Contenido en sólidos de la laca o barniz. Esta característica es propia de los barnices de dos componentes. A mayor contenido en sólidos, la capa de pintura seca resultante es de mayor micraje, cosa que permite lijar con granos más gruesos sin riesgo de que aparezcan rayas y marcas de lijado. Actualmente, los barnices que se comercializan en formato de 2 componentes son de altos y ultra altos sólidos, por lo que aseguran una capa seca de mayor espesor. 
  • La función específica del barniz. Algunas lacas disponen de particularidades concretas, como la rapidez de secado o el tipo de acabado que ofrecen, que influyen directamente sobre el proceso de aplicación. A modo de ejemplo, pintar un vehículo entero con un barniz o un catalizador rápido en pleno verano genera una aplicación seca que se traduce en un acabado defectuoso con pérdida de brillo (piel de naranja). Así pues, es necesario verificar el tipo de barniz con el que se trabaja para evitar la aparición de defectos causados por una mala elección del producto.

Otro factor que puede afectar al acabado del barniz es no desengrasar la pieza antes de aplicarlo y de aplicar el esmalte. Por ello, se debe desengrasar la superficie con un limpiador específico como TEROSON VR 20. De esta manera, se evita la aparición de defectos de pintado tan indeseables como son las “siliconas” (anomalías en forma de cráter). Además, tras el desengrasado, es conveniente soplar con aire a presión la superficie y pasar un paño atrapapolvo que recoja las motas de polvo que puedan estar aún depositadas sobre la zona a pintar.  

Por último, otra cosa que puede influir sobre la correcta aplicación de la laca o barniz es la mezcla. Cuando se trata de un barniz monocomponente, es fundamental agitarlo enérgicamente durante unos 2 minutos para conseguir que todos sus compuestos se mezclen bien y el producto no pierda propiedades. No obstante, cuando se utilizan lacas de dos componentes en bote o lata, no es necesario agitarlas pero sí realizar la mezcla en las proporciones indicadas por el fabricante para obtener la viscosidad adecuada: una laca muy líquida tiende a descolgar, mientras que si la mezcla resulta muy espesa aparece piel de naranja.

En el artículo “Barniz para coche: todo lo que necesitas saber” se da información más detallada sobre la preparación de fondos requerida para aplicar una laca. 

Cómo aplicar la laca o barniz

El barniz de un componente en formato aerosol se aplica directamente con el mismo bote en el que está almacenado. Las precauciones que hay que tomar son las siguientes:

  • Escoger la boquilla aplicadora con el patrón de pulverizado que más convenga. Generalmente, para superficies amplias se utiliza la boquilla con patrón en forma de abanico (como el de las pistolas aerográficas) y para pequeños retoques la boquilla convencional.
  • Aplicar el barniz a una distancia de unos 20 cm (un palmo aproximadamente).
  • Dar varias pasadas cruzando las manos para conseguir una mayor uniformidad de la película de pintura depositada.
  • Respetar los tiempos de evaporación de los disolventes entre manos para evitar la aparición de “hervidos” (protuberancias con posibilidad de que aparezca una pequeña perforación en su zona central).

Por el contrario, cuando se utilizan barnices o lacas de dos componentes, la aplicación se debe efectuar con una pistola aerográfica híbrida, preferiblemente, o HVLP. En esta pistola se deben montar un pico de fluido de entre 1,2 y 1,4 mm y un manómetro de control de la presión de aire en la entrada, para que se pueda regular la presión de aire con más exactitud. 

Para concretar más, estas son las precauciones que se deben tener en cuenta en la aplicación del barniz:

  • Regular la presión de trabajo al tipo de pistola: la híbrida sobre los 2,5 bares y la HVLP en torno a los 2 bares, ambos valores en la entrada a la pistola. 
  • Regular el patrón de pulverizado o abanico y el caudal de pintura. Para conseguir una aplicación adecuada, el regulador del abanico se abre al máximo y se quita un cuarto de vuelta, y el de caudal de producto se cierra al máximo y a partir de ahí se le dan unas dos o dos vueltas y media como norma general (depende de la marca de la pistola).
  • Barnizar los bordes y cantos.    
  • Aplicar una primera mano suave y pulverizada sobre el panel.
  • Respetar el tiempo de evaporación de los disolventes (sobre unos 10 minutos).
  • Aplicar una segunda mano más cargada, teniendo en cuenta la técnica básica de aplicación.
  • Iniciar la aplicación desde la parte superior de la pieza.
  • La distancia de aplicación ha de ser de unos 15 cm para pistolas HVLP y de unos 25 para las híbridas.
    • La pistola siempre debe quedar perpendicular al plano de la pieza.
    • En cada pasada, la mitad del abanico debe solaparse con la pasada anterior. 
    • En pintados de más de una pieza, no hay que realizar los empalmes en zonas sensibles a descolgar como manetas, cantos de pieza, etc.

F2 capó brillante

Si se aprecian excesivos defectos, como motas de polvo o aplicaciones secas, valorar la posibilidad de dejar evaporar los disolventes y aplicar una tercera mano antes que sobrecargar la zona y arriesgarse a provocar descuelgues o “hervidos”.

Para conocer más detalles sobre cómo pintar un vehículo, se puede visitar el artículo técnico “Secretos para conseguir un óptimo pintado de la carrocería“.

Conclusión

La laca o barniz es la última capa de pintura que recibe la carrocería del vehículo y, por tanto, la que cualquier cliente o persona puede ver. Esto hace necesario que la manipulación y aplicación de este producto se haga de forma estricta, concienzuda y acorde a las indicaciones del fabricante para evitar que la carrocería pierda vistosidad y/o brillo. Por ello, conocer la forma de aplicarlo y los distintos factores que pueden influir negativamente en su acabado final es crucial para todo pintor. 

 

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Categorias: Aplicaciones, Carrocería y parabrisas