<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=504381226667916&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

¿Qué tipo de abolladuras pueden producirse en un automóvil?

Por Ruta 401

La reparación de abolladuras es una de las tareas más frecuentes que realizan en los talleres de carrocería. Sin embargo, no todas las abolladuras se reparan igual, por lo que para efectuar una reparación de calidad hay que tener en cuenta, entre otros aspectos, su tamaño, progresión, ubicación y accesibilidad. Así que sigue leyendo en este artículo porque a continuación te hablamos sobre todo ello.

iStock-1166427209

¿Qué es una abolladura?

Una abolladura es la marca que aparece sobre determinadas superficies plásticas y metálicas como consecuencia de la acción de una fuerza externa que golpea de forma fortuita la superficie del material. Debido al impacto, el material supera su límite elástico y queda deformado.

DESCARGA TU GUÍA CON LAS CLAVES PARA PERFECCIONAR  LAS TAREAS MÁS COMUNES EN EL TALLER

Tipos de abolladuras que pueden producirse en el automóvil

Desde el punto de vista de la reparación, las abolladuras se pueden clasificar de las siguientes formas:

  • Según su ubicación
  • Según su progresión 
  • Según su tamaño
  • Según su accesibilidad

Tipos de abolladuras según su ubicación

Cuando las abolladuras aparecen en la misma zona de impacto se denominan abolladuras directas. Este tipo de abolladuras son las más comunes, ya que son las que se producen en colisiones de poca envergadura e intensidad. 

En cambio, cuando la deformación se sitúa en sus alrededores, o incluso en zonas y componentes más alejados, se conoce como abolladura indirecta. Este efecto es consecuencia de que la intensidad del golpe es mayor y el metal no es capaz de absorber toda la fuerza derivada de la colisión, lo que provoca que las fuerzas se transmitan por la superficie del vehículo hasta un punto concreto en el que aparece la deformación. 

Tipos de abolladuras según su progresión

Según la progresión de la abolladura se distinguen las que van hacia el interior del panel afectado y las que lo hacen hacia el exterior. En ambos casos, la deformación de la superficie se produce cuando una fuerza externa de cierta intensidad golpea el metal o el plástico. Sin embargo, una abolladura solo progresa hacia el exterior cuando es producida por algunos daños indirectos o, cuando se debe a un daño directo, si por debajo de la pieza golpeada hay otro componente que impide la deformación hacia el interior.

Tipos de abolladuras según su tamaño

Según la extensión del daño que se haya producido se distinguen estos tres niveles de abolladuras:

  • Abolladura leve

  • Abolladura media

  • Abolladura grave

Para hacer la valoración objetiva de estos daños existen una serie de criterios establecidos por las organizaciones que desarrollan programas de valoración de daños. Dentro de estos programas se concretan estos tres niveles de desperfecto según se trate de una abolladura ocurrida en un plástico o en una pieza metálica

En la siguiente tabla puedes ver un ejemplo de los criterios tenidos en cuenta para determinar la extensión de una abolladura:

Tipo de abolladura

Criterios de valoración para determinar la extensión del daño

En pieza metálica

En pieza de plástico

Leve

El daño tiene un tamaño de unos 10 cm o menos.

La pieza presenta pequeñas deformaciones.

Media

En piezas grandes no supera el 10 % de la extensión total.

En piezas pequeñas no supera el 20 %.

La pieza presenta una o varias deformaciones de mayor tamaño.

Grave

En piezas grandes supera el 10 % de la extensión total.

En piezas pequeñas supera el 20 %.

La pieza presenta deformaciones de gran tamaño.

 

Tipos de abolladuras según su acceso a la cara interior

A la hora de reparar una abolladura también es necesario valorar el acceso a la cara interior que permite la pieza dañada, ya que, dependiendo de este, se va a utilizar un método de reparación u otro. 

Atendiendo a este criterio las abolladuras se clasifican de la siguiente manera:

  • Abolladuras que tienen buen acceso a la cara interior y que, por lo tanto, se pueden reparar desde la parte de dentro de la pieza.
  • Abolladuras que tienen un acceso limitado a la cara interior. En este caso también se puede reparar el daño de forma mecánica, pero con mayores dificultades.
  • Abolladuras sin acceso a la cara interior. Estos daños son los producidos en piezas cerradas que hacen imposible el trabajo desde su interior. 

Cómo reparar abolladuras sobre chapa metálica

Como acabamos de comentarte, el primer criterio que se debe tener en cuenta para reparar abolladuras es el de su acceso a la cara interior, ya que de este depende la elección del sistema de reparación a utilizar. Estas son las posibles opciones:

  • Si existe acceso a la cara interior, la forma de reparar una abolladura es mecánicamente y mediante equipos multifunción sacabollos SPOT. El desabollado manual se efectúa con tases, palancas y herramientas de percusión como el martillo de repasar o la lima de batir, mientras que el equipo SPOT se utiliza para recoger la chapa cuando presenta estiramiento. En el artículo “Reparación de daños de forma mecánica” puedes ver en detalle la manera de realizar este proceso correctivo. 

Otra forma de reparar estos daños con buen acceso es utilizar los sistemas de varillas, que no dañan la pintura; aunque su rango de aplicación está limitado a daños de menor envergadura.

  • Si no existe acceso por la cara interna del panel o el acceso es insuficiente, el daño se repara íntegramente con equipos multifunción sacabollos SPOT. Estos equipos integran distintos elementos de tracción que se sueldan sobre la chapa (estrella, arandela, alambre ondulado, etc.) para efectuar el desabollado con una serie de útiles de tracción (martillo de inercia, levas de tiro, etc.) y electrodos de calentamiento para recoger el metal. En el artículo “Equipos multifunción SPOT para la reparación de chapa cuando no hay acceso” se analiza con más detalle la forma de reparar abolladuras con estos equipos.

Otros métodos empleados para efectuar la reparación desde el exterior son los desabolladores neumáticos, las ventosas (manuales, neumáticas o adhesivas) y los equipos de inducción. Los dos últimos sistemas de reparación no dañan la pintura.

  • En los casos en los que los daños son de mayor envergadura y/o su reparación tiene un coste económico superior al de la sustitución, se procede al cambio de la pieza. 

Cómo reparar abolladuras sobre piezas plásticas

Las abolladuras sobre plásticos aparecen únicamente en termoplásticos. Para corregir la deformación se aplica calor controlado (sobre unos 350 ºC) sobre la zona dañada hasta que quede maleable. A continuación, se empuja el daño con la ayuda de un tas y, sin dejar de ejercer presión, se enfría la superficie.

Un método de reparación para cada tipo de abolladura

Cada abolladura presenta unas características concretas que la hacen única a la hora de ser reparada. Por eso, es importante saber clasificarlas convenientemente para poder escoger el método que mejor se adapte a cada trabajo. Con ello, el tiempo invertido se reduce y el resultado final es de mayor calidad.

New Call-to-action

Categorias: Carrocería y parabrisas, Reparación mecánica