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Reparación de daños en componentes de aluminio

Por Ruta 401

La búsqueda de nuevos materiales en la fabricación de carrocerías para reducir el peso de las mismas, ha hecho que el aluminio se haga un hueco en el sector de la automoción. Actualmente, su utilización de forma generalizada en una carrocería se limita a vehículos o versiones de gama alta. Sin embargo, sí que es más frecuente encontrar algún elemento de aluminio en la carrocería de automóviles de segmento medio utilitarios, por ejemplo en capós o aletas.

F1 daños aluminio

Esta circunstancia establece la necesidad de que el taller disponga del utillaje específico para efectuar la reparación de daños sobre este material metálico. De igual manera, el profesional del taller debe contar con la formación específica para poder efectuar operaciones de desabollado y conformado.

Propiedades del aluminio

Las propiedades que caracterizan al aluminio determinan el proceso de desabollado y conformado de una chapa de este metal:

  • Su resistencia es menor. Esto hace que el aluminio deba ser trabajado con más delicadeza que el acero y mediante esfuerzos más controlados. Además, siempre que se pueda, es conveniente atemperar el metal previamente con una pistola de aire caliente, evitar el golpeo directo y efectuar el desabollado mediante esfuerzos de presión con golpeos de martillo muy suaves en la periferia del daño.

  • Es un material menos elástico. Su menor elasticidad hace que exista el riesgo de fisuramiento o rotura mientras se llevan a a cabo los procesos de reparación. Por ello, se deben utilizar herramientas específicas, evitar golpes de gran intensidad y atemperar previamente el metal.

  • Su dureza es menor. Al ser más blando, la superficie es más propensa a quedar marcada o a sobreestirarse. Esto obliga a utilizar herramientas recubiertas con caucho o fabricadas con materiales más blandos siempre que sea posible.

  • Coeficiente de dilatación mayor. La aplicación de calor sobre chapas de aluminio provoca deformaciones con mayor facilidad que en acero, por lo que es necesario controlar el calor aportado cuando se efectúan soldaduras o procesos de recogido de la chapa.

  • Conductividad térmica elevada y resistencia eléctrica baja. Estas características obligan a trabajar con intensidades de soldadura mayores y a evitar el uso de la soldadura eléctrica por punto de resistencia respectivamente.

Herramientas específicas para reparar aluminio

La necesidad de adaptarse a las propiedades de este metal mencionadas en el punto anterior obliga a disponer de herramientas específicas, pero también porque existe la posibilidad de que se produzca corrosión galvánica en el aluminio al entrar en contacto con acero o con herramientas que hayan sido utilizadas en la reparación de piezas de acero.

Las herramientas destinadas a la reparación de aluminio se clasifican del siguiente modo:

  • Herramientas para efectuar las reparaciones de daños de forma mecánica y manual cuando existe acceso al interior del panel.

  • Herramientas para realizar reparaciones cuando no existe acceso a la cara interior del componente, las destinadas a reparar daños cuando no existe acceso.

  • Equipos de soldadura específicos.

  • Otras herramientas, útiles y productos.


Algunos distribuidores de herramientas comercializan boxes o zonas específicas de reparación para el aluminio. En estos boxes se almacenan todos los útiles y se procede a la reparación con el objetivo de evitar cualquier tipo de contaminación.  

Herramientas para reparar de forma manual cuando existe acceso

Las herramientas de reparación manual son las mismas que las utilizadas en la reparación de acero de forma mecánica. Sin embargo, en en este caso los martillos de repasar están fabricados en aluminio, aunque también se pueden utilizar martillos de nailon, y los mazos empleados para el desabollado basto han de ser de goma, de madera o de nailon.

También se fabrican tases específicos de aluminio o tases de acero con recubrimiento de caucho. Por el contrario, las palancas, las cucharas y las tranchas se siguen fabricando en acero, aunque los fabricantes de herramientas también las revisten con caucho para evitar  desgarros y sobreestiramientos del metal. En relación a las limas de repasar, estos útiles se fabrican en acero, pero en este caso han de disponer de un picado muy fino que marque poco la superficie.

En cualquier caso, cuando se utilice una herramienta de acero sobre aluminio, es conveniente que esta no haya sido utilizada para reparar acero anteriormente. Del mismo modo, algunos fabricantes las distribuyen pintadas en otro color, rojo generalmente, para identificarlas fácilmente y evitar que sean empleadas indistintamente para la reparación de un metal u otro.

Para efectuar el recogido de la chapa de aluminio cuando se ha sobreestirado, se utiliza el equipo multifunción SPOT empleado para acero, con la precaución de emplear únicamente el electrodo de cobre.

Herramientas para reparar cuando no existe acceso

De igual modo que en la carrocerías de acero, cada vez es más complejo disponer de un buen acceso a la cara interior del panel por reparar. Por ello, desde hace unos años, los fabricantes de herramientas comercializan equipos de desabollado eléctrico que cumplen un cometido similar a los equipos multifunción empleados en la reparación de acero.

En este caso, la herramienta empleada es un equipo de descarga de condensadores. Esta máquina permite soldar una serie de pernos (disponibles en distintos diámetros) con una rosca tallada sobre la superficie de aluminio. Una vez soldados los pernos, sobre ellos se roscan unas arandelas que sirven para efectuar el tiro y desabollar la superficie a través de unas garras o tiradores individuales montadas sobre palancas de tracción.

Los kits de desabollado también suelen incluir sistemas de traccionado controlado que evitan la aplicación de fuerzas excesivas.  El conjunto se puede complementar con geles de absorción térmica que evitan la difusión del calor y la aparición de deformaciones en zonas colindantes, sobre todo cuando se han de soldar muchos pernos para efectuar el desabollado, y con aerosoles enfriadores para acelerar el enfriamiento del metal.

Equipos de soldadura para aluminio

La soldadura del aluminio es una tarea más compleja que la del acero, por lo que su uso está más limitado en las carrocerías fabricadas con este metal. De hecho, para unir carrocerías de aluminio o híbridas, se utilizan sistemas de fijación alternativos, como los remaches estampados, en combinación con adhesivos estructurales de base epoxi tenaz; por ejemplo, TEROSON EP 5065.

No obstante, la soldadura de aluminio sigue siendo necesaria en determinadas zonas del vehículo, especialmente en las estructurales. En estos casos, se utiliza un equipo de soldadura eléctrica por hilo MIG, en el cual se han hecho todas las adaptaciones requeridas para soldar este metal: instalación de un gas inerte, bobina de hilo Al-Mg, rodillo con ranura en “U”, etc.

Otras herramientas, útiles y productos

Estas son otras herramientas, útiles y productos comunes en la reparación de aluminio:

  • Para proceder al serrado manual, las hojas de sierra deben disponer de una mayor separación entre dientes, con la finalidad de evitar el embozamiento de la hoja.

  • Para eliminar la pintura, se emplean discos que reduzcan el sobrecalentamiento y la reducción de micraje del metal, tales como discos tridimensionales de nailon o cepillos rotativos.

  • El desbaste de la soldadura se realiza con discos específicos para evitar el emboce, o con granos de lija más bastos, entre P-36 y P-60, con la posibilidad de lubricar el abrasivo con productos específicos.

  • Se utilizan indicadores térmicos, como el termómetro de infrarrojos o los lápices térmicos, para controlar el calor aportado sobre el aluminio, ya que este metal no cambia de color con el aumento de temperatura. De esta forma, es sencillo mantener el aluminio a una temperatura de unos 150 ºC cuando se desabolla y a una temperatura no superior a unos 600 ºC cuando se procede a soldar.

  • Líquidos penetrantes para la comprobación de las soldaduras. Estos productos desvelan fisuras y poros en la soldadura.

  • Productos de relleno específicos para igualar la superficie. Para ello, se puede utilizar soldadura blanda de estaño, productos de soldadura en frío, como TEROSON EP 5010 TR, y masillas universales, como TEROSON UP 240, o reforzadas con partículas de estaño o aluminio.

Conclusión

El aluminio es un material distinto del acero y, como tal, es necesario trabajar con él de forma distinto a la tradicional. De la misma forma, es necesario disponer de herramientas, utillaje y productos específicos que se complementen con una buena formación. Cumpliendo estas premisas, la reparación efectuada ganará en calidad y acabado.

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Categorias: Carrocería y parabrisas, Herramientas