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Consejos para comprobar el estado de la batería de un coche

Por Ruta 401
La batería de un coche es el componente que se encarga de acumular y proporcionar la energía necesaria para el funcionamiento del motor de arranque y otros elementos eléctricos del vehículo. Al ser un componente de vital importancia, saber comprobar el estado de la batería de un coche para asegurar que se encuentra en buenas condiciones es imprescindible para cualquier profesional del taller.

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Breve historia de las baterías de coche

Las primeras baterías acumulativas aparecieron a mediados del siglo XIX gracias a la invención del físico Gaston Planté, quien ideó la que está considerada como la primera batería recargable. Poco después, Camille Alphonse diseñó un modelo que supuso una auténtica revolución, puesto que permitió un mayor rendimiento y era más fácil de ser producida industrialmente.

Con el paso de los años, las baterías han evolucionado a la par que la industria, siempre con el objetivo de encontrar la manera de proporcionar la energía de forma más eficiente y mejorar los tiempos de recarga.

Aspectos a tener en cuenta al comprobar el estado de una batería

Al comprobar el estado de una batería, conviene comprender que estos componentes tienen la capacidad de almacenar energía eléctrica gracias a un proceso químico que ocurre por la acción de un electrolito. 

Esta sustancia es altamente tóxica, ya que está formada por elementos químicos como el ácido sulfúrico, el sulfato de plomo, el peróxido de plomo y el hidrógeno. Por este motivo y por el riesgo de explosión o chispeo que comporta, la batería es un elemento asociado a una alta peligrosidad que debe ser manipulado con las correctas medidas y equipamientos para evitar problemas cutáneos.

Tipos de batería de coche

Antes de entrar en detalles sobre cómo comprobar el estado de una batería, también hay que saber que en el mercado las hay, fundamentalmente, de cinco clases distintas: 

  • Baterías de plomo. Eran las más utilizadas hasta hace unos años por su reducido precio.  
  • Baterías de calcio. Se trata de una variante del modelo anterior en la que las placas tienen una aleación de calcio que evita la corrosión y ralentiza la auto-descarga, por lo que tienen una mayor vida útil. 
  • Baterías VRLA. Contienen unas válvulas de seguridad que evitan la pérdida de líquido gracias a la presurización de gas en su interior. Existen dos variantes: AGM (baterías secas con mucha potencia, ideales como baterías de arranque de motor) y de GEL (no recomendadas como baterías de arranque).
  • Baterías de ciclo profundo. Estas tienen una mayor capacidad de carga, por lo que son habituales en coches eléctricos o con altas necesidades de este tipo de energía.

Baterías de iones de litio. Su autonomía es muy buena y su peso es mucho más ligero que el del resto de modelos, pero son caras, por lo que se utilizan más que nada en vehículos de alta gama o en coches eléctricos (como baterías de alto voltaje).

Mantenimiento: cómo comprobar el estado de una batería

La batería es un elemento de desgaste. Tiene una vida útil aproximada de 4 años, pero si no tiene un correcto mantenimiento, esta duración puede ponerse en riesgo. 

A continuación, se exponen una serie de recomendaciones para comprobar el estado de la batería y mantenerla en buenas condiciones:

  • Verificar que no existe corrosión en los bornes o terminales de la batería. La oxidación puede provocar picos de tensión. Para limpiar la oxidación se recomienda utilizar productos especializados como LOCTITE SF 7039. Si está muy agarrada, puede emplearse un cepillo de púas metálicas. Tras la limpieza de los bornes se puede añadir grasa para protegerlos de la oxidación y mejorar el rendimiento eléctrico. En este caso, se aconseja utilizar una grasa a base de silicona como LOCTITE LB 8104.
  • Comprobar que los terminales de la batería se encuentran correctamente fijados a los bornes. En caso contrario, es necesario apretarlos con una llave al par estipulado por el fabricante. De igual modo que sucede cuando los bornes están oxidados, si al comprobar el estado de la batería se ve que estos no se encuentran debidamente amarrados a los terminales, hay que saber que si no se soluciona el problema pueden ocurrir fallos eléctricos.
  • Observar que la carcasa no esté rota o agrietada. Si es así, se debe sustituir inmediatamente la batería.  
  • Verificar que la batería no se encuentra hinchada. Cuando la reacción química necesaria para almacenar la energía eléctrica no es precisa, se empieza a generar gas en el interior de la batería. Esta desgasificación hace que el componente se hinche y, en caso de ser un hinchamiento muy acusado, se corre el riesgo de explosión o de emisión de sustancias tóxicas y corrosivas al exterior.
  • Comprobar que no existen pérdidas de electrolito por la tapa ni por la carcasa. Tanto las baterías con mantenimiento como aquellas que no lo requieren necesitan ser revisadas en este sentido. Así, al comprobar el estado de una batería siempre se debe mirar su nivel de líquido y rellenarla con agua destilada si es necesario. Actualmente, los vehículos de última generación equipan baterías selladas y totalmente libres de mantenimiento.
  • Comprobar el voltaje de la batería para verificar que se encuentra dentro de los valores óptimos de carga y no sufre ningún daño que pueda ocasionar averías en otros sistemas. El voltaje de carga está entre los 13,8 V y los 14,4 V, pero puede considerarse que una batería tiene una carga limitada cuando el voltímetro lee un voltaje inferior a los 12 V (con el vehículo parado), en cuyo caso es necesario cargarla lo antes posible.
  • Verificar que los cables de los terminales no estén resecos ni el material aislante que los recubre esté deteriorado.
  • Comprobar que el sistema de sujeción de la batería no presente ningún defecto, ya que este componente debe quedar firme e inmóvil en su alojamiento.

Prestar atención a las señales de fatiga que pueda mostrar la batería. Un arranque lento del motor evidencia que está envejecida y debe ser sustituida. Una batería que ha llegado al fin de su vida útil puede ocasionar una avería en el sistema de arranque.

Conclusión 

La batería del coche es un componente fundamental, puesto que permite el correcto funcionamiento del motor y del resto de sistemas eléctricos del vehículo. Comprobar el estado de la batería y cumplir con los consejos de mantenimiento generales que se han descrito anteriormente, así como con los requerimientos particulares del fabricante, es imprescindible tanto para cuidar los diferentes sistemas del vehículo como para no comprometer la seguridad del cliente en carretera.

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