El testigo de ESP del coche

Por Ruta 401

Antes de hablar del testigo del ESP, hay que saber que el control electrónico de estabilidad, o ESP, es un sistema de seguridad activa que actúa de forma automática cuando el vehículo determina que se está perdiendo adherencia al firme. El modo de controlar esa adherencia es frenando cada rueda de forma independiente y ajustando la potencia del motor.

Desde 2011 se trata de un sistema de equipamiento obligatorio para todos los vehículos comercializados en Europa, y su tecnología ha ido evolucionando desde el incipiente sistema que empezó a instalarse en los años 90 en vehículos de alta gama. El primer vehículo dotado de un sistema ESP fue el Mercedes-Benz Clase S (W140). 

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¿Cómo actúa el ESP del coche?

Cada vez que se activa el sistema, el testigo del ESP se ilumina

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El sistema ESP recibe información de muchos sensores para poder calcular las correcciones oportunas de frenado en milisegundos a través de su unidad de control. Estos sensores son los siguientes: 

  • Sensor del ángulo de la dirección. Se trata de un sensor que da lectura del ángulo de giro del volante y de la velocidad a la que el conductor lo ha girado.
  • Sensores de giro de las ruedas (del sistema ABS). Estos le indican al ESP del coche la velocidad de giro de cada una de las ruedas.
  • Sensor de posición del acelerador (TPS). Sensor que mide la posición en la que se encuentra la mariposa de aceleración, que se abre o se cierra en función de la intensidad con la que se presiona el pedal del acelerador.
  • Sensores de aceleración lateral. Estos sensores detectan las fuerzas laterales del vehículo y su intensidad, es decir, los esfuerzos que empujan al vehículo fuera de su trayectoria. 
  • Giróscopo. Se trata de un sensor que informa al ESP del giro real que percibe el vehículo en las tres dimensiones (cabeceo, balanceo y guiñada).

Gracias a la información recibida desde todos estos sensores, el ESP del coche es capaz de intervenir automáticamente para evitar un derrape (por subviraje o por sobreviraje) y corregir las consecuencias de un cambio repentino en la superficie del firme o una actuación brusca por parte del conductor (ya sea por un error humano o como maniobra evasiva durante la conducción).

Testigo del ESP iluminado

El testigo del ESP se ilumina cuando se activa dicho sistema, sin embargo, si este testigo se mantiene fijo o parpadea intermitentemente sin un motivo aparente, es señal de una posible avería en el ESP o en un sistema relacionado.

Ante esta situación, lo primero que se debe verificar es que el botón del ESP no haya sido presionado accidentalmente y, por lo tanto, que el ESP del coche estuviera activo forzosamente. El ESP es una función que también puede activarse o desactivarse manualmente, ya que puede ser necesaria en determinadas situaciones (esencialmente, sobre superficies resbaladizas). Al respecto, la nueva generación de controles de estabilidad pasa por direcciones asistidas electrónicamente más intrusivas. Además de frenar la rueda correspondiente para contrarrestar las fuerzas de la inercia del vehículo, el ESP también va a corregir la trayectoria interviniendo sobre el volante.

Si se confirma que el testigo del ESP está alertando de un error en el sistema, algunas de las causas más comunes son las siguientes:

  • Fallo de un sensor. El origen más habitual de este tipo de error es la acumulación de suciedad en la zona de lectura del sensor. La acumulación de carbonilla de las pastillas de freno, polvo, barro, etc. puede tupir el sensor. Una limpieza exhaustiva va a ser suficiente para subsanar este inconveniente. Para llevarla a cabo, se recomienda desconectar el sensor, limpiarlo (con un producto especializado como LOCTITE SF 7063) y aplicar un limpia-contactos como LOCTITE SF 7039 sobre el conexionado. 

Algunos de los sensores más propensos a fallar y a hacer que el testigo del ESP nos alerte son el sensor de velocidad (es común que una o varias ruedas no den lectura o que esta sea imprecisa), el sensor de ángulo de dirección (que podría requerir de una calibración) o el sensor del pedal de freno.

  • Fallo en el funcionamiento del módulo del ABS. Normalmente, este dispositivo se avería por picos de tensión o por accidente. Ante este escenario, se recomienda la sustitución de este costoso componente (aunque existe la posibilidad de repararlo). También puede ocurrir que se averíe el módulo de control de tracción, que está relacionado con el módulo principal del ABS.

  • Voltaje de la batería bajo. Un fallo en el sistema de carga del vehículo puede hacer que se ilumine el testigo del ESP pero que, en realidad, esta unidad no esté afectada. Si, tras cambiar la batería, el testigo del ESP sigue activo, es posible que solo sea necesario que el sistema se restablezca. Para ello, se recomienda circular durante unos minutos efectuando varios giros.

Conclusión y recomendación

Teniendo en cuenta su función, seguro que no te extraña que el sistema ESP sea una de las unidades de seguridad activa más importantes del vehículo. Gracias a él se reduce el riesgo de perder el control del automóvil, ya que asiste al conductor para recuperar la estabilidad en la mayoría de casos.

Para garantizar su correcto funcionamiento, es fundamental actuar si el testigo del ESP se queda iluminado permanentemente o parpadea sin razón, así como asegurar el buen estado de los neumáticos, las pastillas de freno y el sistema de suspensión. En este sentido, es esencial cumplir con la periodicidad en los mantenimientos y utilizar siempre recambios recomendados por el fabricante del vehículo.

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Categorias: Reparación mecánica