<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=504381226667916&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

Presente y futuro de los sistemas de seguridad pasiva

Por Ruta 401

Una de las máximas a la hora de circular con un vehículo por carretera es minimizar los riesgos en caso de accidente. Esa es precisamente la función de los sistemas de seguridad pasiva. A continuación, vemos en qué consisten, cuáles son los más comunes y hacia dónde evoluciona el sector en este ámbito.

seguridad-pasiva

¿Qué son los sistemas de seguridad pasiva?

La seguridad en un vehículo depende de los sistemas de seguridad activa y pasiva. Los primeros son aquellos elementos o avances técnicos destinados a evitar accidentes. Por ejemplo, las mejoras en los frenos, en la iluminación de los faros o en la respuesta del vehículo cuando estamos al volante.

Por su parte, los sistemas de seguridad pasiva son aquellos cuyo objetivo es reducir las consecuencias una vez se ha producido el accidente. Los ejemplos más conocidos son el cinturón o el airbag, pero hay más.

Los sistemas de seguridad pasiva más utilizados

El cinturón de seguridad fue uno de los primeros sistemas de seguridad pasiva que se incorporaron en los automóviles. El primero en incorporarlo fue el Volvo PV544 a finales de la década de los 50. Hoy en día, es un equipamiento obligatorio en cualquier vehículo a motor. Según la DGT, el cinturón es el elemento que más vidas ayuda a salvar en la carretera, reduciendo la mortalidad en un 45%.

Otro de los sistemas de seguridad pasivos más conocidos es el airbag. Este fue patentado por Mercedes-Benz en el año 1971, pero no fue hasta 10 años más tarde cuando lo incorporaron por primera vez en su Mercedes-Benz Clase S W126. El airbag consiste en una bolsa de aire que se infla en cuestión de milisegundos tras un accidente, evitando el choque contra el volante, salpicadero o laterales del vehículo. 

Con el tiempo, se han ido añadiendo más elementos de seguridad pasiva. Por ejemplo, los sistemas de retención infantil. Se trata de sistemas que ayudan a mantener las sillas fijadas al asiento con anclajes (ISOFIX) y que evitan que los menores puedan salir disparados hacia delante tras un choque.

Por último, pero no menos importante, están los reposacabezas. Estos son fundamentales para evitar los latigazos cervicales. No son obligatorios, pero sí muy recomendables. La mayoría de coches los llevan en los asientos delanteros, pero todavía hay modelos que no cuentan con reposacabezas en los asientos de atrás.

Evolución en los sistemas de seguridad pasiva

En los últimos tiempos se han mejorado enormemente los sistemas de seguridad pasiva. Por ejemplo, con la construcción de carrocerías que absorben los golpes. Estas carrocerías están pensadas para disminuir el daño provocado a los peatones tras un choque.

Otro avance importante son los sistemas ECall, que permiten llamar a las asistencias sanitarias de forma inmediata, reduciendo así el tiempo de espera para ser atendido tras un accidente. Hay que tener en cuenta que el tiempo de respuesta de los servicios de emergencias puede ser fundamental a la hora de salvar vidas.

Además, hoy en día, muchos vehículos incorporan un sistema de corte de inyección. Este avance permite aislar la bomba y el depósito de combustible del motor una vez que se ha producido el accidente, cosa que reduce el riesgo de incendio.

En definitiva, los sistemas de seguridad pasiva son fundamentales para minimizar los riesgos en la carretera. Y recuerda, no solo es importante ser responsable al conducir, sino que, como profesional del taller, también debes seguir ciertos consejos de seguridad durante tu trabajo.

Guía Seguridad en el taller

Categorias: Seguridad