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¿Cuándo cambiar los discos de freno de la moto?

Por Ruta 401

Uno de los elementos de seguridad más importantes en una moto es el sistema de frenado. Por eso es esencial saber, exactamente, cuándo se deben renovar los discos de freno.

Estos están instalados en las ruedas y giran solidariamente a ellas. Al accionar el mando, cumplen con la función de detener el vehículo gracias a la fricción con las pastillas de freno.

Los primeros sistemas de freno de disco en motos comenzaron a desarrollarse en la década de los 60. Honda fue pionero en colocarlos en una máquina de gran cilindrada (la Honda CB750).

Tipos de discos de freno para motos

Existe cierta variedad de tipos de discos en el mercado. Los discos de freno de moto convencionales, como se ha mencionado, se instalan directamente sobre la rueda. Pero también existen discos flotantes, cada vez más extendidos. Estos discos constan de una parte fija y otra parte exterior flotante, donde se encuentra la pista de frenado propiamente. Esta configuración permite una cierta holgura lateral y axial que facilita la adaptación total del disco a las pastillas, lo que se traduce en una frenada más segura y un desgaste homogéneo de las pastillas.

Además, hay discos dobles, de doble o triple pistón, etc., aunque están menos extendidos.

En cuanto a materiales se refiere, también hay una cierta variedad. Por un lado están los discos de acero, empleados en la mayoría de motos de calle, que disponen de un tratamiento especial para evitar la oxidación. Por otro lado están los discos de carbono o cerámica, que por lo general solo se usan en competición, como en la MotoGP, debido a su alto precio y a que necesitan una elevada temperatura para un correcto funcionamiento. Aún así, también son un equipamiento opcional en motos de alta gama.

Portada discos de freno moto_opt

Del mismo modo que los de los coches, los discos de freno de las motos son macizos, pero están perforados completamente para una mejor ventilación. Además, estos forman parte de la masa no suspendida del vehículo, por lo que son un elemento que no está soportado por la suspensión, y hay que tener en cuenta que, cuanta menos masa suspendida tenga, más manejable es la motocicleta. Así, estas perforaciones de los discos juegan también ese papel de ahorro de peso, ya que los discos pueden acabar siendo los elementos más pesados de una rueda.

 Cuándo cambiar los discos de freno de una moto

Es fundamental comprobar periódicamente que el grosor del disco no ha llegado al mínimo estipulado por el fabricante (suele existir una marca límite en el alma de disco para ayudar en esta verificación). Por debajo de ese espesor, el disco no fricciona contra las pastillas con la intensidad adecuada para conseguir la efectividad necesaria en la frenada. 

Más allá del simple kilometraje, el desgaste de los discos de freno de la moto depende en gran medida de la calidad de conducción del usuario y del entorno habitual de circulación. Un uso por ciudad implica un desgaste más acelerado que un uso en carretera.

Además del posible desgaste, los discos también pueden sufrir alabeo debido a un golpe o por un sobrecalentamiento. El alabeo puede repararse mediante un rectificado. Sin embargo, tras esta operación, debe comprobarse que el grosor del disco aún es mayor que el mínimo exigido.

Otro motivo de sustitución de los discos de freno de la moto es que presenten surcos o arañazos profundos, ya que estos podrían comprometer la frenada y la duración de las pastillas.

Cualquiera de estos imperfectos hace que la maneta vibre al frenar, o incluso que llegue a separar las pastillas, de forma que, en una frenada larga, la maneta va a acabar tocando el manillar sin conseguir el frenado de la moto. Ante esta situación, y si los discos no permiten un rectificado eficaz, es necesario sustituirlos.

Cabe destacar que el correcto mantenimiento del resto de componentes del sistema de frenado permite que los discos se mantengan en mejor estado y puedan cumplir con su vida útil. En este sentido, es fundamental asegurar que las pastillas se encuentran en correcto estado, ya que un desgaste excesivo de estas podría dañar los discos de freno de la moto. En condiciones normales, su duración aproximada es de entre 40.000 y 50.000 km aunque, como en el caso de los discos, va a depender del uso que se le de a la moto. Los principales síntomas de unas pastillas desgastadas son que, al frenar, los frenos chirrían y se requiere de mayor presión sobre los mandos para lograr el frenado. Además, siempre que se sustituyan los discos de freno, deben sustituirse las pastillas. 

También es primordial atender a la sustitución del líquido de frenos en el plazo requerido por el fabricante, habitualmente, cada dos años.

Recomendación

Para alargar al máximo la vida útil de los discos de freno de la moto, se recomienda llevar al día el mantenimiento del sistema de frenado del vehículo. Además, es muy aconsejable mantener limpios tanto los discos como las pastillas, utilizando productos específicos que ofrece el mercado, como LOCTITE SF 7235. Este producto es de fácil aplicación, no deja residuos ni películas, ya que aglutina el polvo de los frenos, no es corrosivo y puede utilizarse en antiguos sistemas de frenos con base de amianto. 

Siguiendo estos consejos y dependiendo del uso particular que se le dé a la moto, es muy probable que la tarea de cambiar los discos de freno se posponga mucho en el tiempo y ello suponga un ahorro considerable para el usuario.  Pero, pese a ser un componente que puede durar cientos de miles de kilómetros, es fundamental revisarlo periódicamente y, en el caso de que el espesor sea inferior al límite marcado por el fabricante, es obligatorio cambiarlo, puesto que podría fisurarse y comprometer la seguridad del ocupante.

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