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3 consejos imprescindibles para elegir el mejor lubricante de coche

Por Ruta 401

Los lubricantes para coches son uno de los componentes más importantes para mantener el motor de un vehículo en buen estado y garantizar, así, la vida útil del mismo. 

El lubricante para coches consiste en una mezcla de aceite y aditivos cuya función principal es lubricar los componentes del motor para evitar el desgaste y el sobrecalentamiento por fricción. Sin embargo, también cumple con la función de limpiarlo y refrigerarlo.  

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Tipos de lubricantes para el motor de un coche

El aceite de motor de un vehículo se puede clasificar, básicamente, en cuatro categorías fundamentales:

  1. Aceites de motor sintéticos. Se trata de aquellos tipos de aceite que han sido creados en laboratorios mediante síntesis, en lugar de haber sido extraídos de sustancias totalmente naturales. Este tipo de lubricantes para coches tienen un coste muy elevado y están destinados a motores de altas prestaciones. Aún así, su uso es mayor cada día debido a las grandes ventajas que ofrecen en términos de protección.
  2. Aceites de motor semisintéticos. Estos consisten en una mezcla de aceites minerales y sintéticos. Son más económicos que los lubricantes sintéticos y poseen una textura más viscosa.
  3. Aceites de motor minerales. Este tipo de lubricantes para coches son refinados del petróleo. Su coste es inferior al de otras composiciones y su degradación es más rápida.
  4. Aceites de motor de alto recorrido o “long life”. Los aceites “long life” poseen una formulación mejorada con antioxidantes para aumentar la vida útil del producto, especialmente en vehículos con largos periodos entre mantenimiento y mantenimiento. Por lo tanto, si se van a realizar muchos kilómetros en un corto espacio de tiempo no es recomendable utilizar este tipo de aceites, dado que no se les va a sacar el provecho deseado. Además, esta clase de lubricantes para coches suelen tener un mayor coste que los demás.

Cabe la posibilidad de que el fabricante recomiende dos viscosidades distintas en función de la climatología. Si el vehículo funciona en zonas caracterizadas por las altas temperaturas, va a necesitar viscosidades más elevadas. Mientras que, si funciona en zonas con temperaturas más bajas, va a requerir viscosidades inferiores. 

Consejos para elegir el mejor lubricante 

El uso de un lubricante de coche es fundamental para evitar fricciones entre los elementos que componen el motor de un vehículo y, por extensión, para el cuidado de las piezas y el mantenimiento de la mecánica. Por ello, a continuación os damos una serie de consejos para elegir el mejor lubricante para cada vehículo.

1. Conocer las propiedades del lubricante para el coche

La característica más importante del lubricante es su viscosidad, que define la resistencia que tiene el aceite al desplazamiento o su grado de cohesión molecular. Sin embargo, también hay que atender a otra serie de propiedades:

  • Untuosidad. Propiedad de adhesión a superficies metálicas.
  • Estabilidad. La capacidad de resistencia a la descomposición por gases quemados y temperaturas altas.
  • Grado de congelación. Se debe de garantizar las propiedades del aceite incluso a bajas temperaturas.
  • Punto de inflamación. Debe de ser lo más alto posible para evitar que genere carbonilla.

2. Apostar por los lubricantes sintéticos

Podemos encontrar dos tipos principales de lubricantes, los minerales, que se obtienen a partir de la destilación del petróleo, y los sintéticos, que se obtienen mediante un proceso químico.

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Los lubricantes minerales son más baratos, pero a la larga pueden salir más caros ya que se deben sustituir más a menudo. También pierden eficacia a altas temperaturas. En cambio, los lubricantes sintéticos están mejor optimizados, duran más, ensucian menos el motor y ofrecen una mayor protección a las piezas del motor. Por todo ello los lubricantes minerales apenas se usan ya y se apuesta siempre por los sintéticos.

3. Seguir las recomendaciones del fabricante

Los aceites se clasifican mediante la escala SAE (Society of Automotive Engineers). La característica principal en la que se basa esta escala es la viscosidad del lubricante.

La viscosidad representa la tendencia de un aceite a volverse más espeso a medida que se enfría o a licuarse a medida que se va calentando. El grado de viscosidad cambia de manera inversamente proporcional a la temperatura.  

Una viscosidad demasiado alta puede provocar que el motor sufra más durante el arranque en frío, ya que el aceite, al estar más viscoso, circula más lentamente por los conductos. En cambio, una viscosidad demasiado baja puede no asegurar una buena capa de lubricación, lo cual puede generar problemas de fricción.

Para saber qué lubricante usar en un vehículo, es necesario acudir a las instrucciones del fabricante. El aceite usado en el vehículo debe ser el indicado por el fabricante u otro que tenga las mismas características. Todos los aceites se identifican con una serie de dígitos que determinan su grado de viscosidad. Atendiendo a este parámetro, podemos distinguir entre los siguientes:

  • Aceites monogrados. Solo están preparados para funcionar a una determinada temperatura y no incluyen aditivos modificadores de la viscosidad.  Se identifican mediante dos dígitos. Por  ejemplo, el aceite SAE 70 sería muy espeso mientras que el SAE 20 sería más líquido.
  • Aceites multigrados. Incluyen aditivos modificadores de la viscosidad y, por tanto, pueden ser eficaces en un mayor rango de temperaturas. Por ejemplo, un SAE 5W30 sirve como un 5W a bajas temperaturas y un 30 en caliente.

Conocer esta información y compararla con la del fabricante del vehículo es fundamental para usar el lubricante de coche más adecuado en cada caso. Como sabes, emplear el lubricante apropiado es uno de los secretos para evitar averías.

Preguntas frecuentes acerca de los lubricantes para coches

¿Son iguales los aceites de moto, camión y coche?

No, cada aceite es diferente porque cada motor requiere unas características técnicas distintas. Esta distinción se consigue gracias al uso de diferentes aditivos.

A medida que se hace más viejo el motor, ¿es conveniente elegir un lubricante para coches más viscoso? 

Sí, a medida que pasa el tiempo, el desgaste de los diferentes componentes crea mayores holguras y, aunque la solución idónea sería renovar las diferentes piezas desgastadas, en ocasiones se opta por elegir un aceite más viscoso para conseguir mayor lubricación y evitar el coste de renovar las piezas afectadas. Esto, además, permite tener un consumo menor de lubricante.

¿Siempre es adecuado aditivar los lubricantes para coches?

Depende. Siempre que el aceite de motor cumpla con las especificaciones citadas por el fabricante, no es necesario añadir ningún tipo de aditivo. No obstante, es una medida elegida por muchos talleres para solucionar o mejorar el rendimiento de los motores. Dicho esto, es importante saber que, ante una avería en un vehículo que se encuentra en garantía, es posible que el fabricante no asuma la reparación si el aditivo utilizado no está autorizado por él.

Conclusión

Son muchos los lubricantes para coche que se pueden encontrar a día de hoy en el mercado, con multitud de propiedades y viscosidades y cumpliendo diversas normativas. Ahora bien, siempre ha de elegirse el que mejor se adapte a las condiciones de uso del vehículo y el que recomiende el fabricante del mismo. 

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Categorias: Limpieza y mantenimiento