¿Conoces los mejores productos para la soldadura en frío?

Por Ruta 401

La soldadura es un proceso mediante el cual se unen piezas por fusión. Esta unión se produce por el aporte de un material que se funde por la aplicación de calor, lo cual recibe el nombre de baño de soldadura. En este punto, se puede agregar otro material y, al enfriarse la mezcla,  el material se enfría y se convierte en una unión fija.

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En un taller se pueden utilizar diferentes fuentes de energía para realizar una soldadura: la llama de gas, el arco eléctrico, los electrones, el estañado... Pero hoy hablaremos de otro tipo de soldadura, muy recomendable para determinadas tareas: la soldadura en frío.

¿Qué es la soldadura en frío?

La soldadura en frío es el proceso de unión de dos materiales en estado sólido sin que sea preciso fusionarlos mediante la aplicación de calor. Se puede realizar soldadura en frío tanto en metal como en materiales plásticos. Algunas de las ventajas más destacables de este tipo de soldadura son la seguridad que ofrece a la hora de trabajar, el ahorro de tiempo, el mayor control sobre el acabado final, su sencilla forma de aplicación y la limpieza respecto a las piezas contiguas.

Este proceso es muy útil para la realización de numerosos trabajos, por ejemplo para reparar carcasas metálicas, colectores, piezas desgastadas, bridas, errores de mecanizado, rellenar holguras o reconstruir piezas con un alto grado de rigidez.

¿Cómo se hace una soldadura en frío?

El proceso de trabajo a la hora de realizar una soldadura en frío sería el siguiente:

  • Lijar la superficie: es básico para retirar la contaminación y la suciedad de las piezas. Si es una superficie metálica se pueden quitar los posibles restos de óxido con un cepillo de alambre y una lija.
  • Retirar todos los restos de suciedad: utilizar LOCTITE SF 7063 para una buena limpieza.
  • Preparar el producto: En una superficie plana y antiadherente se mezclan cuidadosamente los dos componentes, evitando realizar movimientos circulares para no dejar aire atrapado hasta obtener una mezcla homogénea
  • Aplicar el producto: se aplica la mezcla sobre la zona que se va a trabajar, ejerciendo la mayor presión posible para rellenar huecos y holguras.
  • Modelar: extender el producto para obtener un resultado óptimo.
  • Lijar de nuevo: para un acabado final óptimo se lija la superficie y se retira el exceso de producto.

Estas son nuestras recomendaciones de productos según el tipo de material a soldar.

Soldadura en frío de metal

El mejor sustituto de la soldadura con masillas de estaño es TEROSON EP 5010 TR. Se puede aplicar a temperatura ambiente sobre superficies de acero y aluminio, aunque se recomienda precalentarlo a 60-70ºC para una extrusión más cómoda y para que adhiera mejor en la superficie metálica a reparar. Permite ahorrar tiempo al no tener que desmontar las piezas contiguas para realizar la reparación. A su vez, protege las piezas al no ser necesario aplicar calor. Además, es un producto que resulta muy sencillo de moldear y de lijar.

Para una reparación mecánica se recomienda utilizar LOCTITE EA 3450 y LOCTITE EA 3479. Ambos son epoxis bicomponentes, el segundo de ellos también con carga de aluminio y con una excelente resistencia térmica de hasta 190ºC. Son sencillos de aplicar y permiten reconstruir, rellenar, moldear, etc.

Por último, a la hora de enfrentarse a una reparación de emergencia,  LOCTITE EA 3463 también puede ser de gran ayuda. Se trata de una barrita moldeable con relleno de acero que se puede emplear para tapar fugas en tuberías, paliar defectos o rellenar orificios y alojamientos mecanizados como, por ejemplo, en entradas de tornillos o espárragos. Una vez curado ofrece una gran resistencia a la compresión.

Soldadura en frío de plástico

Existe una gran variedad de materiales plásticos y sus propiedades varían mucho en función de su composición. Existen algunas piezas plásticas para las que no es recomendable realizar el proceso de soldadura mediante la aplicación de calor, por lo que se recurre a la soldadura en frío.

Entre los productos de nuestra gama destinados a la soldadura en frío de plásticos está LOCTITE 3090. Se trata de un producto que, además de unir superficies plásticas, permite incluso rellenar holguras de hasta 5 mm. Otra de sus ventajas es que no gotea, por lo que puede ser aplicado incluso en posición vertical para llegar a zonas de difícil acceso.

Otra gran opción es LOCTITE EA 3430, un adhesivo epoxi especialmente indicado para unir piezas con grandes holguras entre sí. Es impermeable, resistente a impactos, y se aplica de forma sencilla a temperatura ambiente.

No dudes en probar estos productos cuando lleves a cabo una soldadura en frío. Cualquiera de los productos citados ofrece un acabado óptimo, siempre y cuando se utilice en los casos adecuados y siguiendo las recomendaciones de uso.

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Categorias: Reparación mecánica