Retenedores: ¿sabes cuándo usarlos?

Por Ruta 401

Cuando en el sector de la mecánica se habla de retenedores, imediatamente nos viene a la memoria el concepto de fijadores de tornillos, que es realmente lo que más se utiliza en el taller. Sin embargo, los retenedores son productos adhesivos anaeróbicos que son capaces de curar en ausencia de oxígeno. ¿Quieres saber más detalles y algunos consejos? Tan solo tienes que seguir leyendo...

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Los tipos de retenedores más utilizados

En esta ocasión vamos a poner la atención en los retenedores que más se utilizan y los que te pueden ayudar a hacer bien tu trabajo: los retenedores específicos para rodamientos, arandelas de fricción y los casquillos que están en contacto con aceites a altas temperaturas. ¿Te suenan?

Este tipo de retenedores son fijadores especiales, y es posible encontrarlos en varias tipologías diferentes. E incluso pueden utilizarse de forma diferente a la recomendada por el fabricante, de forma que cumplan su función exacta y tú puedas conseguir una reparación perfecta. De hecho, gracias a ellos, es posible evitar una rotura o un gripaje interno que derive en una avería costosa.

¿Cómo funcionan los retenedores?

Son productos que empiezan a curar de forma rápida en ausencia de oxígeno entre las superficies metálicas a fijar y sellar, por ello es muy importante realizar el montaje en el plazo de tiempo más breve posible.

Algunos consejos a la hora de utilizarlos

Es muy importante desengrasar bien la zona en la que se va a actuar, para conseguir la mayor eficiencia del producto, y lograr un sellado perfecto. Por ejemplo, imagina que quieres insertar un casquillo de lubricación y fricción en un alojamiento concreto. Sabrás que este elemento se introduce a presión con una prensa y que, aunque usemos el producto retenedor en toda la superficie a frenar, si no encajamos el casquillo de una vez no podemos garantizar un sellado correcto.

Hay que tener en cuenta además que una prensa hidráulica funciona a empujones y hace pequeños recorridos, por eso debemos usar una prensa de corredera que permite insertar el casquillo de una sola vez.

A pesar de que este es su uso más claro, queremos habar de cómo trabajar con rodamientos que suenan por movimiento y que presentan holgura entre la pieza y el alojamiento donde van colocados. Es posible que aunque se cambie el rodamiento, siga sin quedar bien sujeto, porque puede que la zona se haya desgastado y haya quedado una holgura excesiva. Para ello, es importante usar retenedores con un alto poder adhesivo y que van a rellenar esas décimas de desgaste, quedando al final una fijación perfecta y que va a durar mucho tiempo. 

Productos perfectos como retenedores

Para acabar queremos recomendarte los productos más idóneos para las funciones que hemos comentado:

  • LOCTITE 603: Se puede usar en rodamientos y casquillos como los que ilustrábamos en el ejemplo anterior. Además ofrece una alta resistencia a aceites, lo que hace que sea perfecto para cualquier superficie.
  • LOCTITE 648 y LOCTITE 6300: Son productos retenedores muy similares, aunque este último carece de pictogramas de seguridad y es la mejor alternativa por seguridad e higiene para el mecánico. Sirven también para rodamientos y cojinetes, que no requieran un futuro desmontaje ya que tienen una buena resistencia a la torsión.
  • LOCTITE 660: Para el final hemos dejado este producto, que es específico para la retención de piezas desgastadas y que presentan holguras, ya que les dará una buena adhesión y resistencia.

Esperamos que te hayan servido estas indicaciones sobre, en nuestra opinión, los mejores productos para retención y que muy pronto los pruebes tú mismo en el taller.

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Categorias: Mecánica, Limpieza y mantenimiento