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Artículo técnico: ‘Los mejores equipos de secado para el taller de carrocería’

Por Ruta 401

En los talleres de carrocería y pintura, el secado de las pinturas de fondo y de acabado es un aspecto muy importante, puesto que los distintos productos aplicados requieren unos tiempos de curado determinados que aseguren una resistencia y un acabado óptimos.

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Respetar los tiempos de secado de forma estricta puede suponer que la entrega del vehículo se alargue más de lo deseado. Los equipos de secado son la solución perfecta para afrontar este inconveniente, ya que ayudan a reducir estos tiempos y permiten adelantar la entrega del vehículo al cliente.

A continuación, analizamos los equipos de secado más significativos dentro del taller:

Cabina de pintura

La cabina de pintura es un equipamiento que cualquier taller de chapa y pintura debe integrar en sus instalaciones. Además de ofrecer unas condiciones de trabajo óptimas para el pintado de la carrocería (ventilación, extracción y filtrado del aire, y regulación de temperatura de pintado), permite secar las piezas repintadas.

La cabina de pintura incorpora en su panel de mandos la opción de seleccionar un dispositivo (comúnmente llamado quemador) que incrementa la temperatura (a unos 60ºC) en su interior. Esto es posible por un proceso de convección que hace que el aire que entra en la instalación aumente de temperatura gracias a la acción de un intercambiador de calor integrado en una caldera alimentada con gasoil o gas natural.

F2 equipos secado

Los inconvenientes principales del secado por convección son dos:

  • El elevado consumo energético
  • El secado se produce desde el exterior de la superficie hacia el interior, lo que impide saber con certeza si el revestimiento está totalmente seco para poder ser manipulado o repintado.

Otros sistemas de calentamiento del aire son los efectuados a través de quemadores en vena de aire, con batería de resistencias o con baterías de agua.

Actualmente, algunas marcas comercializan paneles endotérmicos que, una vez instalados sobre las paredes de la cabina, ofrecen un secado más rápido, eficiente y responsable con el medio ambiente, puesto que no utilizan gasoil o gas natural.

Otra forma de secar la pintura en las cabinas de pintura es mediante radiación. Para ello, la instalación dispone de unos paneles con lámparas que emiten rayos infrarrojos. Estos paneles quedan integrados a través de carriles sobre la estructura de la cabina para que pueda desplazarse hasta la zona de secado. En el siguiente apartado, analizamos sus particularidades.

Lámpara de secado por onda infrarroja

Las ondas infrarrojas son un tipo de radiación electromagnética que no es perceptible por el ojo humano. Sin embargo, se caracterizan por su capacidad de emitir calor y calentar la superficie. Es por ello por lo que este sistema de secado se utiliza desde hace años para el secado de algunas de las distintas pinturas de fondo.

El equipo puede ser móvil o corredero a través de carriles montados sobre cabinas y plenums. Dispone de una o varias carcasas preparadas para emitir ondas infrarrojas, se puede ajustar su posición en altura y ángulo e integra un panel de regulación que permite ajustar el funcionamiento del equipo.

Dentro de las carcasas se alojan las lámparas de onda infrarroja y un reflector que puede ser elíptico o parabólico. Este componente suele estar fabricado en acero inoxidable, y posibilita que las ondas emitidas se concentren y abarquen una extensión determinada.

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Los reflectores elípticos concentran el calor en un punto concreto, aumentando la temperatura pero cubriendo una superficie menor, mientras que los parabólicos calientan una mayor extensión de forma menos concentrada y más uniforme.

Por otro lado, los tipo de onda que emiten estas lámparas quedan clasificados como emisores de onda larga, media o corta. De estas tres opciones, todos ofrecen una temperatura de secado de unos 100 ºC que posibilita que el curado de la película de pintura sea el ideal para las pinturas actuales. A pesar de ello, el de onda corta es el que se ha de utilizar en el taller, ya que presenta las siguientes ventajas respecto al resto:

  • Mayor penetración del calor sobre la capa de pintura. Esto permite que el secado se produzca desde el interior de la pintura hacia el exterior, lo que supone que, una vez que esté seca la superficie, se podrá trabajar sobre ella sin ningún problema; al contrario de lo que ocurre con el secado efectuado con el horno de la cabina de pintura.
  • Alcanza rápidamente la temperatura de secado, lo que reduce el tiempo empleado para ello, y permite agilizar las reparaciones y la corrección de defectos de pintado.

A pesar de estas ventajas, hay que tener en cuenta que el uso de estos equipos supone un gasto adicional. Además, ante determinados sustratos, como es el caso de los plásticos y las superficies masilladas, es fundamental respetar ciertas indicaciones (controlar los tiempos de evaporación y secado, respetar la distancia de secado, etc.) para evitar que aparezcan daños.

Por otro lado, como no es un equipo de grandes dimensiones y solo garantiza un secado eficaz en línea recta, su uso se limita a paneles o piezas que conjuntamente no superen los 2 o 3 componentes.

Lámpara de secado por onda ultravioleta

La luz ultravioleta (UVA) emitida por este tipo de lámpara actúa como elemento reactivo de la pintura y favorece su secado, lo que recibe el nombre de fotopolimeración. Por ello, solo se puede utilizar con pinturas y productos que contengan resinas fotoiniciadoras. Un ejemplo de lámpara UVA es LOCTITE UVALOC 250 SYSTEM, destinada para el secado de adhesivos específicos.

Igual que los infrarrojos, este equipo de secado se comercializa en carros móviles y está indicado para reparaciones de menor envergadura. Las lámparas utilizadas disponen de reflexión dicroica, son más sensibles, requieren un tiempo de precalentamiento antes de utilizarla (unos 2 minutos) y un tiempo de enfriamiento tras su uso (unos 10 minutos).  

Disponen generalmente de reflectores parabólicos para conseguir un calentamiento de la superficie más uniforme, e integran unos filtros de vidrio específicos que filtran la luz UVC y UVB con el objetivo de reducir el efecto dañino sobre la salud del operario.

Su ventaja principal es la rapidez de secado que ofrece. En algunos casos, el tiempo de secado se puede reducir a tan solo 2 minutos, lo que permite agilizar mucho la reparación y reducir el tiempo de estancia del vehículo en el taller.

Mantas térmicas de secado

Se trata de unas mantas eléctricas preparadas para secar masillas y adhesivos estructurales en un tiempo reducido, que puede llegar a ser la mitad del establecido por el fabricante.

Estos son los componentes básicos del equipo:

  • Una fuente de alimentación con un display que integra distintos programas preconfigurados, algunos de los cuales se ajustan a las homologaciones de los fabricantes de vehículos (OEM).
  • Tres mantas que se adaptan a las zonas por secar.
  • Imanes para sujetar la manta sobre las carrocería de acero (en carrocería de aluminio se utiliza cinta).
  • Papel antiadherente para evitar que el producto se pegue a la manta.

Las mantas térmicas de secado destacan por ofrecer un calor de forma localizada, lo que las convierte en un sistema especialmente válido para zonas de actuación pequeñas y para poder seguir trabajando en las zonas colindantes sin riesgo de sufrir quemaduras. Las mantas térmicas son una solución que agiliza las reparaciones y aumenta la productividad.

No obstante, hay que tener en cuenta dos aspectos al utilizar este sistema de secado:

  • Su uso sobre plásticos está limitado porque pueden dañarlas, solo es válido para el secado de masillas y adhesivos.
  • Puede interferir en el funcionamiento del airbag, por lo que se recomienda desconectar los circuitos eléctricos del coche para evitar que salte de forma accidental.

Equipos de secado: la eficiencia en el taller de carrocería

Existen distintos equipos de secado y cada uno está indicado para unos productos específicos o unas actuaciones concretas. Por tanto, es conveniente conocer sus particularidades y saber utilizarlos correctamente. Así, es posible agilizar las reparaciones y reducir los tiempos de intervención, lo que repercute de forma directa (y muy positivamente) en la satisfacción del cliente y en la rentabilidad del taller.

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Categorias: Herramientas, Carrocería y parabrisas