5 recomendaciones para cambiar o reparar baterías

Por Ruta 401

La reparación y sustitución de baterías es uno de los trabajos de mecánica rápida más habituales en el taller. Por ello, nunca está de más recordar algunas recomendaciones para realizar esta tarea de forma exitosa.

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La vida útil de una batería suele oscilar entre 3 y 5 años aunque esto puede variar dependiendo de diversos factores, tales como la frecuencia de arranque o los cambios de temperatura.

Cuando la batería se agota, lo más práctico suele ser sustituirla, a no ser que se trate de la batería de un vehículo híbrido, en cuyo caso es recomendable buscar una opción para alargar su vida útil, ya que el precio de una nueva oscila entre 1.800 y 6.000 euros.

Si la batería está en mal estado, afectará a elementos como el sistema de arranque, la iluminación o el circuito de aire acondicionado del vehículo. Sin embargo, estos problemas también pueden deberse a malos usos por parte del usuario del vehículo, por lo que es fundamental cerciorarse de que la batería posee la carga adecuada.

Cabe destacar que normalmente la única tarea de reparación que se realiza en una batería estándar es su regeneración. En la mayoría de casos que existe una avería, se procede a la sustitución de la batería debido a su bajo coste, salvo en los casos de baterías híbridas más caras y complejas.

5 Consejos para reparar o sustituir baterías

1.- Antes de proceder a la sustitución de una batería es necesario comprobar si es completamente necesario, ya que hay casos en los que se pueden efectuar reparaciones aún más sencillas. Por ejemplo, algunas baterías se pueden reparar simplemente quitando los restos de sulfato acumulados.

2.- Hay que recordar que estamos trabajando con elementos eléctricos que pueden provocar cortocircuitos y quemaduras, por lo que es necesario preparar adecuadamente el espacio trabajo, manteniéndonos alejados de líquidos, chispas o materiales conductores. También se debe asegurar el vehículo de forma correcta, manteniéndolo en posición totalmente horizontal.

3.- Aparte del peligro eléctrico, hay otros elementos tóxicos o corrosivos que también suponen riesgos para la seguridad del trabajador. Es el caso del ácido sulfúrico que contienen las baterías, el cual es altamente corrosivo, o el del hidrógeno que desprenden, que tiene un alto potencial inflamable. Por todo esto, el profesional del taller debe trabajar con los equipos de protección individual adecuados, incluyendo gafas, guantes y peto de trabajo (para evitar que el ácido pueda corroer la ropa).

4.- La batería debe ser exactamente a la anterior o, en cualquier caso, compatible con el modelo del vehículo en la que será instalada. Para asegurarnos de ello debemos consultar el Manual Técnico del Vehículo.

5.- Por último, hay que recordar que las baterías desechadas son residuos tóxicos que contienen elementos perjudiciales para el medio ambiente, por lo que hay que deshacerse de ellas de forma responsable. Lo más recomendable es llevarlas a un Punto Limpio, ya sea el propio taller de forma independiente, o mediante los servicios de alguna de las empresas de gestión y recogida de residuos.

Cabe destacar que hay baterías formadas por bloques independientes que pueden alargar hasta cuatro veces su vida útil sustituyendo alguno de estos bloques o cambiando el líquido interno, tras haberlas descargado totalmente y aplicado cargas por pulsos.

La mayoría de profesionales del taller estáis muy acostumbrados a tratar con baterías. Por ello, es muy importante no confiarse durante su manipulación y recordar que son elementos fundamentales para cualquier vehículo.

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Categorias: Mecánica, Reparación mecánica