Cuando en el sector de la mecánica se habla de retenedores, inmediatamente se piensa en los fijadores de tornillos (como LOCTITE 270), que es lo que más se utiliza en el taller. Sin embargo, también existen retenedores anaeróbicos, que son capaces de curar sin la presencia de oxígeno y unir distintas piezas del vehículo sin necesidad de que exista un anclaje roscado o mecánico.
Una de las gamas de retenedores que más se utiliza y que contribuye a facilitar en gran medida la labor del técnico de taller son los retenedores específicos para montajes cilíndricos, como el ensamblaje de rodamientos de un coche, arandelas de fricción y casquillos que están en contacto con aceites a altas temperaturas.
Este tipo de retenedores son fijadores especiales y es posible encontrarlos en varias tipologías diferentes. Gracias a ellos, es posible evitar una rotura o un gripaje interno que derive en una avería costosa, especialmente en componentes como los rodamientos de un coche, que son esenciales para el buen funcionamiento del vehículo.
A diferencia de los métodos de ensamblado tradicionales, estos retenedores permiten una transmisión de carga mayor y, además, una distribución uniforme de la tensión. Esto es así gracias a que los retenedores se distribuyen uniformemente en la unión, permitiendo el contacto total entre las superficies a unir y rellenando las posibles holguras. Esta característica, como se acaba de comentar, es la que contribuye a evitar posibles roturas o gripajes en los rodamientos de un coche.
Por otro lado, su empleo en reparaciones de montajes cilíndricos evita la inversión en piezas de recambio y los elevados costes de mecanizados y producción. Debe tenerse en cuenta que la producción de piezas cilíndricas de ajuste exige mecanizados de alta precisión, sobre todo en el caso de montajes con exigencias de carga específicas, como los rodamientos de un coche.
Otra característica de este tipo de retenedores es que tienen una alta capacidad térmica. Normalmente pueden soportar temperaturas de hasta 150 ºC, aunque existen productos especiales capaces de soportar temperaturas de hasta 230 ºC.
A continuación se citan las principales ventajas del uso de retenedores anaeróbicos en un taller de automoción:
Si se van a usar retenedores, es muy importante desengrasar, limpiar y secar la zona en la que se va a actuar para conseguir la mayor eficacia del producto y lograr un sellado perfecto. Para ello, existen limpiadores específicos como LOCTITE SF 7063.
Los retenedores son productos que empiezan a curar de forma rápida en ausencia de oxígeno entre las superficies metálicas a fijar y sellar. Por ello, es muy importante realizar el montaje en el plazo de tiempo más breve posible. Un ejemplo de la rapidez que se requiere se puede encontrar en el montaje de los casquillos de lubricación y fricción en un alojamiento concreto. Convenientemente, este elemento se introduce a presión con una prensa, lo que permite un montaje rápido y correcto.
A la hora de seleccionar un retenedor para la unión de montajes con holgura, deben emplearse productos de alta viscosidad (más de 2000 mPa·s). Un ejemplo de uso de este tipo de producto se da en uniones donde el asiento de cojinetes o rodamientos se haya desgastado y haya quedado una holgura excesiva que no permite la coaxialidad del conjunto montado. En estos casos, es importante usar retenedores con un alto poder adhesivo, que van a rellenar esas décimas de desgaste dando como resultado una fijación perfecta y duradera.
Aunque en el mercado se puede encontrar una amplia gama de retenedores, a continuación se recomiendan algunos de los productos más adecuados para las funciones que hemos comentado:
El árbol de transmisión es un componente que está diseñado para soportar el máximo de revoluciones sin sufrir ningún tipo de deformación. Además, es el encargado de transmitir el giro del motor desde la salida de la caja de velocidades hasta el diferencial trasero (o delantero, en casos de tracción total).
Los principales componentes de un árbol de transmisión son los siguientes:
LOCTITE 270 es un fijador para montajes que requieren de alta resistencia, permitiendo la unión de todo tipo de metales, incluso superficies aceitadas. Este retenedor de alta resistencia rellena holguras en las zonas de unión, sella estas uniones y evita el desgaste por movimientos y vibraciones. Por eso, es recomendable solucionar la cuestión de cómo evitar y cómo eliminar vibraciones en el árbol de transmisión de un vehículo con LOCTITE 270.
Los retenedores anaeróbicos son una alternativa a los métodos de ensamblaje mecánicos tradicionales. Estos productos han evolucionado notablemente hasta el punto de ofrecer unas prestaciones muy superiores a los anclajes mecánicos. Además, aportan agilidad y ahorro en las operaciones de taller.