Conoce los múltiples usos de la soldadura en frío

Por Ruta 401

Las innovaciones en la reparación de vehículos son una buena manera de evaluar la calidad del taller. Por eso hay que estar muy atento a las nuevas aplicaciones y productos que faciliten nuestro trabajo. Se trata de ahorrar tiempo y costes, sin perder calidad en la reparación. Una de esas nuevas técnicas es la soldadura en frío que sustituye a las masillas de estaño y poliéster.

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La reparación con soldadura en frío es una elección más que recomendable. Vamos a dar un simple vistazo a las ventajas que ofrece:

  1. Ahorro de tiempo. Con los métodos de soldadura tradicionales con calor era necesario desmontar los componentes y piezas de alrededor y tras repararlo proteger los recubrimientos originales contra la corrosión. Con la soldadura en frío ya no es necesario hacer ninguna de estas dos cosas; por supuesto, tampoco es necesario volver a montar luego las piezas. Además, al reparar en lugar de sustituir, ya no hay que esperar que lleguen las piezas de recambio.
  2. Cubre más superficies. La soldadura en frío supera la limitación de las masillas de estaño que solo se pueden aplicar en superficies de acero. En frío, el proceso funciona tanto en acero como en aluminio.
  3. Mejor acabado. La unión que produce es estanca, sólida y permanente y se puede aplicar con precisión de forma más sencilla. Además, el acabado es más elegante y limpio.
  4. Seguridad. Se evita tener que trabajar con el soplete, con los riesgos que ello conlleva, tanto por posibles quemaduras como por daños en los ojos. Aunque se pongan las medidas de protección, un despiste puede ser muy peligroso. La soldadura en frío es mucho más segura ya que el riesgo asociado a la llama desaparece. 
  5. Facilidad de trabajo. Los distintos productos de soldadura en frío son fáciles de lijar y modelar. No se descuelgan y lo mejor de todo es que seca a temperatura ambiente facilitando así, el trabajo realizado.
  6. Mayor higiene. Permite realizar reparaciones más limpias, sin afectar a las piezas de alrededor. Gracias a que no se usa calor, aparecen menos restos asociados a la operación, con lo que la higiene es mucho mayor. 
  7. Respeto al medio ambiente. Si ya el hecho de utilizarse a temperatura ambiente es una ventaja, no lo es menos el evitar irradiar el calor del soplete al aire. La soldadura en frío está libre de plomo. Por otra parte, se ahorra mucha energía y las materias primas empleadas en los adhesivos que se utilizan afectan menos a la huella de carbono. Por último, su Potencial de Calentamiento Atmosférico es mucho menor, menos de la mitad, que el de la soldadura con estaño.

Su uso está recomendado para reparar grietas y otros defectos superficiales, siempre que no sean estructurales. Eso sí, su aplicación es válida para muchas piezas:       

  • Bridas, carcasas y tapas desgastadas y donde se ha perdido el buen acabado superficial que da el mecanizado. 
  • Reparación de piezas desgastadas de acero.
  • Reconstrucción de metales corroídos.
  • Defectos en alojamientos y orificios mecanizados de entradas de tornillos.
  • Bloque de motor.

Dependiendo de lo que se quiera reparar, la soldadura en frío también ofrece otra ventaja, puede ser de dos tipos, dependiendo del material a reparar:

  • Soldadura metálica en frío.  Suelen ser epoxis bicomponente, con carga de acero o polvo de aluminio. Un producto que realiza excelentemente la función de soldar en frío es el LOCTITE EA 3463, sencillo de utilizar ya que se aplica como una masilla. Cuando está curado tiene alta resistencia a la compresión y gran adhesión a todas las superficies. También el  LOCTITE EA 3479 es muy útil ya que se mezcla y moldea muy fácilmente para conseguir, si es necesario formas inusuales. Cuando a la superficie plástica a reparar se le exige el mejor acabado superficial posible Loctite EA 3430 es la opción: Se trata de una masilla tenaz altamente adhesiva en plásticos con excelentes propiedades de lijado y sobrepintado. Además se trata de un material mecanizable, ideal para reconstruir roscas plásticas. 
  • Soldadura plástica en frío. Más indicada para los desperfectos en plásticos rígidos, como las tapas del radiador o los depósitos de combustible, por ejemplo. Mucho más segura que otras opciones como la soldadura química en la que el riesgo aumenta al usar acetona. Uno de los productos con mayor capacidad para el relleno de holguras es LOCTITE 3090, un adhesivo de uso general que consigue una reparación profesional, incluso en materiales porosos.

Para que la fijación sea perfecta los pasos a realizar en la soldadura en frío son:

  1. Limpieza y preparación superficial, lijado de la superficie.
  2. Aplicación del producto. Es recomendable que antes de este se utilice una capa protectora anticorrosiva que pueda a su vez actuar como promotor de la adherencia.
  3. Mezclado exhaustivo de los componentes.
  4. Extensión y alisado de la mezcla en el defecto a reparar.
  5. Modelado.
  6. Lijado.

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