Baterías de coche: origen, desarrollo y evolución

Por Ruta 401

Hoy en día la batería es un elemento imprescindible en cualquier vehículo. Pero, ¿ha sido siempre así? ¿Cuáles fueron las primeras baterías para coches? ¿Cómo han evolucionado a lo largo de los años? En Ruta 401 te lo contamos.

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¿Qué es la batería del coche?

A grandes rasgos, la batería es el elemento que almacena y proporciona la energía eléctrica necesaria para activar el motor de arranque. Por ello, es necesario que la batería esté en perfectas condiciones, ya que es una operación que necesita de una corriente elevada durante un período corto de tiempo, y debe funcionar incluso en condiciones de humedad o baja temperatura. Si la batería no es capaz de entregar la potencia necesaria, el vehículo no arrancará. Cabe citar que el motor de arranque no es el único elemento que depende de la batería, sino que también lo hacen la iluminación, la radio, el sistema de GPS, etc.

Evolución de las baterías de automóvil

La primera batería moderna se atribuye al inventor italiano Alessandro Volta, mientras que la primera batería de plomo ácido fue creada ya avanzado el siglo XIX. Este nuevo tipo de batería (diseñado por el ingeniero Henry Tudor) supone un importante paso adelante y deja vislumbrar lo importane que puede ser este elemento en el futuro.  En estos tiempos la industria del automóvil todavía no estaba muy desarrollada y el uso de baterías se limitaba a algunos vehículos exclusivos.

Uno de estos primeros vehículos con baterías eléctricas fue diseñado para el Sultán otomano Abdul Hamid II (link) en el año 1888. Esta batería alimentaba un vehículo propulsado por un motor de 1 CV y una batería como alimentación adicional, un sistema similar al que se ve en los actuales coches híbridos.

A principios del siglo XX el desarrollo de las baterías de plomo ácido era mucho mayor y existían vehículos con potencias que rondaban los 5CV y con baterías que se recargaban cuando el vehículo circulaba a velocidad de crucero.

Durante los años 1950 y 1960 se produjeron una serie de innovaciones muy importantes dentro de las baterías de coche. Por un lado, se desarrollaron las llamadas celdas de gel, o lo que es lo mismo, unas baterías que estaban protegidas con una especie de gel a prueba de derrames. A su vez, se dio la situación de que pilas cada vez más pequeñas eran capaces de ofrecer un mayor voltaje, con lo que se redujo el tamaño de las baterías y aumentó la autonomía y la potencia.

A partir de los años 70 se introdujo una de las mejoras más destacadas en el ámbito de las baterías de plomo ácido, con la aparición de las llamadas AGM, o lo que es lo mismo, baterías absorbentes de malla de fibra de vidrio. Son como las baterías de gel antes mencionadas, pero ofrecen todavía más potencia y durabilidad.

Una de las últimas novedades en el sector son las baterías de ion-litio, encaminadas a suministrar soporte a los vehículos eléctricos. Sea como fuere, el sector sigue avanzando, acoplándose a las necesidades del mercado automovilístico y buscando ofrecer baterías cada vez más potentes y con mayor autonomía.

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Categorias: Innovación